El mismo día en que se escenificaba crudamente el choque entre la FIBA y la Euroliga empezaba la final de Copa Davis. Otro deporte en el que el choque entre un viejo y un nuevo mundo se hace patente.
PorAlfredo Relaño

El mismo día en que se escenificaba crudamente el choque entre la FIBA y la Euroliga empezaba la final de Copa Davis. Otro deporte en el que el choque entre un viejo y un nuevo mundo se hace patente.

El Wanda Metropolitano ha traído una novedad a nuestro fútbol: la oferta de una jornada festiva completa, al estilo americano.

Rusia dibuja ya un Mundial que para el aficionado español podría empezar ya mismo, pero no hay que perder la cautela.

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