REDES SOCIALES

Falcao habla sobre su polémico mensaje a un político

El futbolista colombiano es objeto de críticas, luego de que un video suyo se hiciera viral en redes sociales.

Falcao García habló sobre el vídeo que se hizo viral en el que saluda a un político santandereano.
Falcao García Instagram

Falcao García no vive uno de los mejores momentos de su carrera futbolística, ya que varias molestias lo han dejado por fuera de las últimas convocatorias del Galatasaray, equipo turco al que llegó esta temporada tras dejar al Mónaco de Francia.

En las últimas horas, el Tigre ha dado más de qué hablar por fuera de las canchas, luego de que un vídeo suyo, en el que le envía un mensaje de apoyo y buenos deseos al político santandereano, Nerthink Mauricio Aguilar, se convirtiera en uno de los más vistos en plataformas como Twitter.

"Te saludo desde Estambul, quiero desearte muchos éxitos en las elecciones, en este nuevo proyecto. Que Dios te bendiga, que te dé mucha sabiduría y que te ilumine todos los días para hacerlo mejor. Un abrazo muy grande", dice la grabación dirigida al exsenador y candidato a la Gobernación de Santander.

Varios usuarios en redes sociales mostraron su disgusto con Falcao García por realizar esta grabación en época de elecciones, ya que el próximo 27 de octubre se escogerán alcaldes, gobernadores y más cargos políticos en toda Colombia.

Ante el alboroto, el propio delantero colombiano se refirió al hecho, a través de cuenta oficial de Twitter, en la que publicó un mensaje en donde aclara que no le está brindando ningún apoyo a algún político.

"Quiero precisar que yo no apoyo a ningún candidato político en estas elecciones. El vídeo que circula fue un saludo de ánimo que me pidieron, pero nada más", expresó Falcao García desde Turquía, lugar en el que vive junto a su esposa y tres hijas.

Cabe recordar que el hombre al que el futbolista le envió el mensaje, Nerthink Mauricio Aguilar, es famoso por ser el hijo del Coronel de la Policía Hugo Aguilar, reconocido por matar al narcotraficante Pablo Escobar en 1993.