Pibe Valderrama a 15 años de su despedida: Anécdotas y lecciones

Carlos Pibe Valderrama habló de su partido de despedida y contó algunas anécdotas hoy en Medellín.

Colprensa

Valderrama recordó en Medellín lo que vivió el 1 de febrero de 2004 en su partido de despedida y emprendió un impresionante relató.

“Da guayabo, pero lo disfrutamos”, dijo Carlos Valderrama al recordar ese día que el Metropolitano le hizo temblar las piernas cuando lo vio a reventar para despedirlo. Ya han pasado 15 años de ese momento, y aunque hay nostalgia, el pulso lo gana la satisfacción de ostentar una carrera estupenda.

No le dolió el adiós, pese a que ese 1 de febrero de 2004 lo quebró ver a Jaricho llorar. La tranquilidad de haberse retirado “con ñapa” a los 42 años en el fútbol de Estados Unidos suavizó ese capítulo en la vida del mayor símbolo del seleccionado colombiano.

“Solamente hay agradecimiento porque la gente nos acompañó”, acotó el samario sobre ese día en el que 60.000 fanáticos y sus grandes amigos lo acompañaron, y hasta Carlos Vives estuvo cerca de conseguir un gol.

“La gente todavía se acuerda de lo que uno hizo por nuestro país. Eso me da tranquilidad. Y le doy gracias a la gente por seguir acordándose”, expresó el eterno ‘10’ pese a que insiste en que “ahí está James hace tiempo y también Juanfer”.

Para el ‘Mono’, que desgranó anécdotas sobre su carrera en una charla que dio en Medellín durante un simposio de medicina del fútbol en la Universidad Pontificia Bolivariana, ratificó 15 años después de su adiós que no le quedó nada por hacer, en una carrera que incluyó los mundiales y jugar en el exterior.

Disfruté mi carrera. La intención era esa, y lo hice. La intención era representar a nuestro país, y lo logré. La pasé muy bien”, expresó el ‘Pibe’ a pocos medios, entre ellos As Colombia.

No se reprocha nada en su camino junto a la pelota, y entiende como pocos que el fútbol ha cambiado, pero “lo ha hecho para bien”.

Recordó que él partió hacia Europa a los 26 años, y “ahora los ‘pelaos’ se van a los 15”. Antes eran contados los colombianos que lograban internacionalizarse, mientras que en la actualidad hay un centenar de talentos por el mundo.

“Se logró abrir esa puerta para los futbolistas de hoy”, dijo Valderrama con satisfacción.

Un libro abierto

Un ‘Pibe’ sin filtros permitió emprender un viaje por su carrera con historias llenas de chispazos de calidad. Relató, por ejemplo, cómo él terminó en la cárcel el mismo día que su papá le notificó que era nuevo jugador del Unión Magdalena.

En una redada de la Fuerza Pública, terminó en un camión con cinco ‘pelaos’ más que departía en una tienda a pocos metros de su casa. Devolverle un golpe a un policía y emprender la fuga lo llevó a pasar, con 18 años, uno tiempo tras las rejas.

Duré 50 días ahí. Del 20 noviembre a enero. Todo diciembre lo pasé allá… 24 y 31. Llegué con el afro y me motilaron. Esa eran las reglas y no se salvaba nadie. Le decía a mi papá ‘¿cuándo me van a sacar?’ y él respondía ‘mañana’. Y así pasaron 50 días”, contó.

También habló del Junior-América en el 1995 que amenazó el título del ‘Tiburón’ por un penal. “Nadie me quería decir quién metió la mano en ese tiro libre de Wilson Pérez”, soltó el exfutbolista, quien no encontró respuesta por el respeto que infundía entre sus compañeros.

“Me enteré en la fiesta cuando estábamos celebrando (el título). ‘Pachequito’ me contó que había sido Valenciano”, dijo entre risas.

Valderrama confesó que aún conserva la camiseta de David Beckham, que ‘Chicho’ Pérez y Eduardo Pimentel fueron los jugadores que “más pata” le dieron y que con Bernardo Redín alcanzó un nivel de entendimiento que “podíamos jugar hasta siendo ciegos”.

“A Pimentel le pisé la cabeza un día. Es que él pegaba de mala intención”, lanzó el ‘Mono’. Además, subrayó que Beckham “tiene mi última camiseta, y yo tengo la primera de él”.

Cerró la charla con su versión de la ‘tocadita’ de Míchel González que le dio la vuelta al mundo y puso el análisis futbolístico en un segundo plano. “La agarrada de los huevos fue la noticia. Con eso abrieron (los periódicos)”, comentó con desparpajo.

Y narró que esa durante la cena “me pregunta el profesor Maturana ‘¿Carlos, qué pasó ahí?’ Le digo: profe, yo ni me acordaba’. Como fue una vaina rápida en el partido a uno se le olvida, pero eso quedó para la historia. Yo llego a España y allá no me dicen Valderrama, me dice ¡Mícheeeel!”, finalizó