
Siento una gran tristeza por la pérdida de Feliciano Rivilla, gran amigo mío, una persona excepcional y un gran futbolista.
Tengo que decir que me parece lamentable la campaña en contra de Griezmann que se está orquestando desde hace unos días.

Desde que el chico apareció en el Real Madrid, el Santiago Bernabéu sabe que Marco Asensio es un Puskas de nuestro tiempo.

El mallorquín del Real Madrid debe seguir con hambre y con ganas de seguir aprendiendo porque su techo es muy alto.

Griezmann tiene que tranquilizarse y en especial aislarse de su entorno, que desde el verano le ha alejado de los campos de fútbol.

Cuando Benzema se quedó solo ante Lizoain y tiró al muñeco recordé que en un día como hoy de 1994 Raúl González firmó en el Bernabéu el primero de sus 323 goles de blanco.

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