Una de las muchas gracias que tiene el fútbol es que por mucho que se haya visto, cada poco aparecen jugadas nuevas

PorAlfredo Relaño

El miércoles, cuando marcó su gol, que era el tercero, Marcelo corrió hasta Zidane para ponerse de rodillas ante él, y luego abrazarle. Fue un gesto curioso, una forma de reconocimiento.

PorAlfredo Relaño

Pasó el PSG por el Bernabéu con su brillante tridente de ataque, pero la amenaza que supone su existencia no se concretó. Neymar hizo bastantes diabluras, pero disparó a puerta una vez.

PorAlfredo Relaño

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