

La primera vez que escuché hablar de la ELA fue en un libro, Martes con mi viejo profesor. Madrid, 2003, Línea 5 de Metro. “Esto no puede ser real”, me recuerdo negando, pensando.
PorPatricia Cazón


La primera vez que escuché hablar de la ELA fue en un libro, Martes con mi viejo profesor. Madrid, 2003, Línea 5 de Metro. “Esto no puede ser real”, me recuerdo negando, pensando.
