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LIGA ÁGUILA FEMENINA

Rodallega jugó embarazada de su hoy compañera en el Cali

La futbolista tendrá como compañera de equipo a su única hija, María del Carmen. Contó a AS cómo competía con su bebé en el vientre.

Carmen Rodallega y su hija en rueda de prensa del Deportivo Cali
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Convivía con los goles y su estado de gestación en las canchas del Polideportivo de Comfandi en el barrio El Prado, en Cali, cuando su barriga, cada vez más pronunciada, evidenció lo que Carmen Rodallega se había callado con el propósito de erigirse en la goleadora del aficionado Torneo, hasta que, “Doña Amparo Maldonado, quien fue la que nos abrió las puertas del fútbol femenino en el departamento, me vio en mi estado de embarazo y de inmediato informó a los organizadores que en esas condiciones no podía seguir jugando. Fue muy triste, porque quería ganarme ese premio, sin embargo, hoy le doy gracias a ella porque evitó lo que pudo haber sido una tragedia”, comentó la experimentada jugadora a AS Colombia.

El 19 de noviembre de 2001, Carmen tuvo el parto de su primogénita, a quien bautizó María del Carmen. Hoy, 17 años después, son compañeras del equipo femenino del Deportivo Cali. La madre actúa como mediocampista y su hija, como lateral. “Cuando jugaba en estado de embarazo, mantenía prevenida de un balonazo o de una caída, pero seguía jugando porque deseaba estar en contacto con el balón. La niña en ese entonces se movía poco. Yo le pedía a Dios que independientemente de que fuera niño o niña, se convirtiera en futbolista”, añadió Carmen, quien el próximo 15 de julio cumplirá 36 años de edad.

Y pese al anhelo de la madre, la niña se resistía a adoptar el fútbol como deporte favorito. Pudo más la insistencia de la abuela. Carmen cuenta que su madre, doña María Irmenia Rodallega, una hincha del Cali, al punto de que cuando juega el equipo, “se escuchan los gritos en la calle”, hoy con 54 años de edad, jugaba bien en su juventud y tenía una fina pegada con la zurda. Ella fue la que le recalcó a María del Carmen que le tomara amor al balón; “le decía que en el futuro sería jugadora del Cali, y hoy, esos deseos de las madres se convirtieron en realidad”, cuenta Carmen.

Como madre: “Soy muy exigente. Así también lo soy en el deporte. Esa es la disciplina que siempre le he inculcado a mi hija. Le hablo mucho de cómo comportarse y cómo hacer las cosas bien. Ella está haciendo un buen proceso, pero todavía le falta adquirir la experiencia, que se suelte a jugar, porque es rápida, tiene buena técnica, mucha salida y sabe centrar”.

Como futbolista: “Ya soy más tranquila, una líder dentro y fuera de la cancha. Eso me da un plus para saber orientar a las compañeras, además de que tengo estudios como Profesional en Deporte y Actividad Física en la Escuela Nacional del Deporte. Tengo la práctica y la academia”.

Madre, hija, hermana, compañera, futbolista, profesional: “Las futbolistas sabemos que debemos estudiar y trabajar, porque todavía no se vive del fútbol femenino. Gracias a Dios he sabido hacerlo y muy bien (…) Ahora estoy pensando solo en el fútbol, pero no descarto la posibilidad de tener otro hijo. El cuerpo y el fútbol me harán saber hasta cuándo debo jugar. Tengo la experiencia de la brasilera Formiga, quien tiene 41 años y jugó su séptimo mundial. La preparación individual es muy importante para mantenerse”.

La Liga Femenina:La expectativa es grande. Queremos ser campeonas. Tenemos un equipo muy joven, con pocas jugadoras experimentadas y esperamos hacer las cosas bien dentro de la cancha para conseguir los resultados”.