AMÉRICA DE CALI

América, entre la altura y el calor en las finales de la Liga Águila

Jugadores de América de Cali celebran un gol en la Liga Águila

Colprensa

Los ‘escarlatas’ se juegan sus aspiraciones en el Cuadrangular, este miércoles en Ipiales y cuatro días después en Santa Marta. Dos choques que los podría encarrilar o marginar.

El calendario del América en la fase semifinal les exigía ganar en el debut en el Pascual Guerrero, para ir con ese impulso anímico a disputar los dos próximos juegos lejos de su estadio. Los dirigidos por Jersson González, además de perder, mostraron su candidez con el balón. Solo después del minuto 90 realizaron el primer disparo directo a la puerta. Además, lucieron débiles en la contención. Cada vez que Millonarios se decidió a ir al frente, los puso en apuros. Los de Jorge Luis Pinto lanzaron cuatro veces a la portería custodiada por Bejarano y celebraron dos goles. 

Ahora, América deberá jugar en un horario atípico (miércoles, 2:30 p.m.) y en la cancha con más altura en el país. En Ipiales, Deportivo Pasto registra ocho jornadas sin perder (cinco victorias y tres empates), además, los dirigidos por Alexis García llegan al compromiso con la autoestima arriba luego de superar 1-3 al Unión Magdalena, en Santa Marta, en la apertura del Cuadrangular A. Los dirigidos por Jersson González empataron recientemente (1-1) en la visita al conjunto ‘Volcánico’. Ambos equipos encararon el juego con planteles alternos, tras haber logrado previamente la clasificación a la fase Semifinal. 

En la tercera jornada, también lejos de casa, América y Unión Magdalena podrían llegar mal heridos, si los locales se imponen en la fecha 2. Entonces, los samarios se jugarán el honor frente a su gente, y los ‘escarlatas’ jugarían al borde del precipicio en el Sierra Nevada, donde recientemente, los ‘rojos’ se impusieron 0-3, en el debut de Jersson González.

El conjunto vallecaucano, apenas estrenándose en su grupo, ya quedó condicionado, toda vez la caída en su estadio y los dos próximos juegos de visitante, en la altura de Ipiales y en el calor de Santa Marta.