MUNDIAL DE CICLISMO

De Duitama a Innsbruck: Cómo cambió el ciclismo colombiano

La prueba élite del Mundial de Innsbruck se correrá el domingo 30 de septiembre y Nairo Quintana, Rigoberto Urán, Miguel Ángel López son favoritos

Diario AS / Federación de Ciclismo

En el año 1995, Boyacá fue la sede del único Mundial de Ciclismo que ha hecho Colombia. ¿Qué tanto ha evolucionado este deporte en Colombia y el mundo desde ese año?

"Somos enanos en los hombros de gigantes en todos los campos. Sin los grandes del pasado, a partir del 'Indomable' Zipa, no estarían los del presente". La frase es de Matt Rendel. Periodista británico, amante del ciclismo colombiano. Le ha dedicado cuatro de sus libros y aunque no estuvo, pues solo hasta 1998 comenzó a cubrir ciclismo, entiende cómo el Mundial del 95, realizado en Duitama, pudo converger con la crisis del campesinado y desatar la pasión por este deporte. 

Este domingo se correrá la prueba élite del Mundial de Innsbruck, Austria, en el que será uno de los recorridos más difíciles de los últimos años. Desde que Duitama fue la sede, han pasado 23 en los que el ciclismo mundial y, por supuesto, el colombiano, han evolucionado de forma imparable. Tecnología, modos de entrenamiento, físico de los atletas, el ocaso del doping y la aparición de una generación de ciclistas que hoy en día hacen parte indispensable del World Tour.

Así fue Duitama 1995

Hasta Nairo Quintana, que tenía cinco años cuando su tierra fue la sede del campeonato, sabe que Boyacá fue uno de los más difíciles, como lo dijo en la rueda de prensa previa a la prueba en Innsbruck en donde hará parte del equipo élite. Y es cierto, hasta el momento, es el segundo más duro de la historia con un desnivel de 5.460 metros. El primero, se realizó en Nurbungring, Alemania, en el que se ascendieron 5.844 metros, el de este año aparece apenas en el puesto 10 con 4.670 metros. 

El recorrido fue de 265.5 kilómetros que se completó en 15 vueltas a un circuito de 17.7 kilómetros. Fue tan dramático, que de 98 ciclistas que comenzaron, solo 20 pudieron terminar. El primer lugar fue para el español Abraham Olano, la gran sorpresa de la competencia pues se esperaba que Miguel Induraín, que ocupó el segundo lugar, se coronara campeón. El tercer puesto fue para el otro favorito, el italiano Marco Pantani. Olano terminó en siete horas, nueve minutos y cincuenta y cinco segundos. 

El mejor colombiano fue Oliverio Rincón, que en ese momento corría en el equipo O.N.C.E. y quien recuerda cómo se vivió el evento en su tierra, "antes de venir, los extranjeros tenían temor por todo lo que se hablaba en esa época en Europa acerca de Colombia pero creo que la gente recordará por siempre el Mundial. Los corredores lo vivieron como en ninguna parte. En los barrios le daban la bienvenida a los países, la gente tenía detalles para los ciclistas y para ellos era novedoso porque ninguno había vivido eso en ningún otro Mundial. También por los paisajes, por la gente, todos se fueron muy felices", dijo el ciclista que terminó en el octavo lugar.

Y añadió, "no pude hacer una mejor actuación porque mi equipo me necesitaba en la Vuelta a España que ganamos con un compañero (Laurent Jalabert) y no llegué a mi tierra con una buena preparación".

Sin embargo, como cuenta Matt Rendell, la oscura presencia del dopaje no discriminó y también llegó a Boyacá, "en esa época el ciclismo era un experimento farmacéutico y el dopaje era totalmente libre y por eso creo que Olano pudo ganarle a Pantani. Después, Pantani regresó a Europa y 10 días después de correr los mundiales en Duitama y se cayó en la Milan - Torino, fue al hospital y tenía el hematocrito en 60.9 y nadie entendía nada. Se creía que era un error pero poco tiempo después casi muere por falta de glóbulos rojos. Su fisiología había colapsado totalmente", explica el periodista.

La crisis del campesinado y la generación dorada

Rendell cuenta que en la década de los noventa, la crisis del campesinado colombiano permitió que nacieran nuestros grandes campeones. "En los años 80 y 90 la crisis del campesinado vio en diferentes lugares y familias, a campesinos que bajaban de sus fincas e iban a los pueblos y montaban bicicleterías y clubes de ciclismo para comenzar a entrenar a su familia, sus hijos, hermanos y amigos. En la historia de Nairo, Atapuma, Rigoberto y de muchos ciclistas es bastante sistemático que el campesinado en crisis comenzara a encontrar en el ciclismo una estrategia para ganar y conseguir independencia económica pero también de vivir de una pasión que no era su trabajo original en los campos", explica

Y añade, "la apertura económica generó esta crisis y esta generación nace de ahí. Eso es una cosa muy colombiana porque hasta en las ciudades donde se tiene una relación ambivalente con el campesinado y hasta desprecio con la gente del campo, donde dicen que es miedoso o parroquial, conservador e introvertido, al mismo tiempo ven en él la mejor parte de su país. La parte más honesta, trabajadora, auténtica y los ciclistas enseñan a las ciudades que hay que respetar y reconocer en los campesinos la esencia de su identidad", expresó.

Para Oliverio Rincón, el Gobierno se ha preocupado más por los deportistas que en su época de ciclista, "se ha metido más en el deporte con apoyo, formación de escuelas, trabajo con los niños y en cierta medida hay resultados por eso. Vea que ya no solo hay escaladores sino también embaladores y velocistas. Creo que gran parte de que eso esté pasando es culpa del Mundial, de hacer esa gran fiesta y de recordarlo y comenzar a trabajar en los departamentos como en Antioquia, Boyacá y Cundinamarca donde están muy comprometidos con el desarrollo del ciclismo y esa fue la base".

Mientras que Joxean Fernández 'Matxin', manager general de UAE Team Emirates en donde correrá Sergio Luis Henao el próximo añocree que Colombia pasó de ser un país conocido por tener algunos ciclistas a ser algo mucho más grande, "Colombia se ha convertido en una potencia mundial de ciclismo. Está siendo dominador, no solo en las montañas sino también en las llegadas donde hay hombres con muchísima velocidad. Hay mucho presente, Colombia está en casi todos los equipos de la categoría máxima de ciclismo mundial, en los equipos medianos y en los equipos pequeños".

Sin embargo, en el año 95 había 18 ciclistas colombianos en el World Tour, ellos eran Juan César Aguirre, Hernán Buenahora, Ángel Yesid Camargo, Héctor Castaño, Federico Muñoz, José Martín Farfán, Jair Bernal, Olmedo Capacho, José Castelblanco, José Jaime González, Libardo Niño, Julio Ortegon, Nelson Ramírez y Óscar Rene, del Kelme; Oliverio Rincón del O.N.C.E; Raúl Montaña y Nelson Rodríguez del Selle Italia y Álvaro Mejía del Motorola.

Aunque hoy en día hay 17, número que aumentará el próximo año, cabe decir que el Kelme ese año estaba patrocinado por Avianca y por eso tenía un número muy grande de ciclistas colombianos. Sin embargo, Oliverio cree que en esa época los triunfos de los colombianos no eran tan difundidos. "En esa época ni siquiera uno podía comunicarse con la familia, ni sabían que uno estaba corriendo. Hoy en día con las redes se sabe qué está pasando a muchos kilómetros de acá y estamos informados de forma inmediata", expresó Rincón que ganó etapas en las tres grandes y fue cuarto y quinto en la general de la Vuelta a España y quinto en la general del Giro de Italia. 

¿Cómo ha cambiado el ciclismo?

Para Rendell hay una parte importante que tiene que ver con el dopaje y también en la forma como los seguidores del ciclismo lo ven hoy en día y explicaría por qué a veces los ciclistas no atacan. "Farmacológicamente, cuando estás dopado no puedes trabajar en la parte de fuerza sino en la parte de peso y cuando se comparan fotografías de los corredores de antes con los de ahora, los de hoy son mucho más ligeros, su brazos son delgados y el estilo de escalar es muy distinto. En los tiempos de Pantani uno podía hacer 15 o 20 aceleraciones en una subida. Hoy no. Por eso los fans viendo la televisión se sienten desilusionados porque no ven el estilo anterior de subir porque estaban acostumbrados a una época de altísimo dopaje", asegura.

Por su parte, 'Matxin', cree que las carreras han cambiado, "el ciclismo en general y en particular el ciclismo de carretera ha implantado de gran manera la tecnología y se ha hecho mucho más moderno. Los presupuestos de los equipos son mucho más altos, los sueldos más profesionalizados, las carreras han evolucionado muchísimo y en casi todos los aspectos ha mejorado", indicó.

¿Es posible otro Mundial para Colombia?

Para Rendell, que Colombia haga un Mundial es casi imposible por varias condiciones que se deben cumplir ante la UCI, "por parte de la Federación Colombiana de Ciclismo hace falta un programa de formación antidopaje para cambiar la cultura porque esa es una exigencia que ha puesto la UCI y que está pendiente. En este año ha habido momentos en los que la entidad ha perdido su acreditación con al UCI por falta de actividades antidoping", dijo.

Y añadió, "ahora en el Tour y en las competencias grandes hay mucha vigilancia con respecto al doping pero en carreras que están más lejos de esa vigilancia como la Vuelta a Colombia, lógicamente hay mucho más dopaje porque los presupuestos de antidopaje son mucho más bajos", indicó.

Para Rendell también son importantes otros aspectos como logística y financiación, "Colombia tiene que demostrar una cosa apenas creíble en tantos años de tradición ciclística, que puede organizar bien una carrera de alto nivel y que en las carreras nacionales es capaz de vigilar el dopaje. También la capacidad logística y financiera que son factores importantes".

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