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La evolución de Frank Fabra desde que llegó a Boca Juniors

Pasó a pasó del progreso futbolístico en Argentina del lateral colombiano, que hace tres meses debutó en Boca y que esta noche vuelve a ser titular en Copa.
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La evolución de Frank Fabra desde que llegó a Boca Juniors
Demian Estevez EFE

Frank Fabra debutó con Boca hace tres meses. Fue en el clásico de verano que se disputó el 30 de enero. Ganó River 1-0.

"Correcto arranque del colombiano. Mucha llegada por la banda, varios centros peligrosos, pero poca resolución", fue la calificación que le dio Olé.

"Demostró rapidez para el ida y vuelta, fuerza en la marca y una zurda hábil, pero las terminó casi todas mal", comentó Canchallena.

Primer aviso de defectos y virtudes.

Luego del debut en el clásico seguía el estreno en La Bombonera. El 14 febrero Arrubarrena lo envío al ruedo para enfrentar al Atlético Tucumán. El resultado: elogios por un buen primer tiempo (con varias proyecciones al ataque), pero críticas por los rumores de que había pedido el cambio en el entretiempo por presión y pánico escénico.

"En el fútbol pasan muchas cosas, lo importante es ser fuerte. A pesar de las cosas que se hablan yo sigo trabajando y recuperándome para volver al 11 inicial. En ningún momento salí por ese motivo”, declaró el jugador en El Alargue.

La razón de su salida fue una contractura muscular que lo alejó algunos días de los entrenamientos. Cuando se recuperó, El Vasco no lo tuvo más en cuenta.

Apareció marzo y llegó Guillermo Barros Schelotto. Se creía que el cambio de entrenador lo iba a afectar, pero el relevo terminó beneficiándolo. Con El Mellizo empezó a ganar importancia, protagonismo y, sobre todo, minutos. 

El 11 de marzo debutó en la Libertadores contra Bolívar en La Paz y al día siguiente el DT manifestó: "Lo de Fabra fue bueno. Es un jugador de Selección. Me conformó".

Era el guiño que estaba esperando. Eso lo motivo y lo llenó de confianza.  

"Es complicado pasar de un fútbol más técnico a uno más físico, más aguerrido, pero vamos bien. Poco a poco se va consiguiendo el punto exacto para poder estar en un equipo tan grande como Boca", le dijo el ex-Cali y Medellín a María Fernanda Millán, colaboradora de AS Colombia en Argentina.

Y el punto exacto lo encontró cuando regresó de los partidos de la Eliminatoria contra Bolivia y Ecuador, en los que no sumó minutos.

Abril se asomó en el calendario y las dudas se convirtieron en certezas. Una buena presentación en el 3-1 sobre Bolívar, por Copa, cambió los murmullos por aplausos. A esa altura ya se veía un Fabra más adaptado, mejor acomodado y con la confianza al 200 por ciento.

Él lo reconoció al final del partido: "La mano del 'profe' (Barros Schelotto) se empieza a sentir y comenzamos a entender lo que nos pide".

"PASÁ, PASÁ..." 

Sin embargo, había algo que faltaba. Algo que su técnico le pedía y no había podido cumplirle a la perfección: pasar al ataque con más frecuencia y autoridad para generar amplitud y opciones de gol.

Y el punto de quiebre llegó en el juego de la clasificación: en el segundo tiempo del triunfo 0-1 sobre Racing, en el Cilindro Avellaneda, se escuchó el "pasá, pasá" de Schelotto, que desde la raya le pedía a su lateral izquierdo salida y proyección.

El mensaje encontró en la cancha a un hábil receptor que se convenció de sus capacidades, terminó de entender que estaba jugando ¡en la titular de Boca! y atendió las instrucciones. Un remate fulminante que por poco termina en gol y unas cuantas expediciones por su sector, confirmaron el desparpajo del marcador.

Esa noche Boca clasificó a los octavos de final de la Libertadores y Fabra sumó más adeptos en la prensa y en la tribuna.

¿Qué seguía? La confirmación y el bautizo goleador. El escenario no podía ser otro que La Bombonera y el rival era inmejorable: su exequipo, el Deportivo Cali. Un zurdazo dentro del área abrió la goleada 6-2 sobre los del Valle. Golazo. Lo gritó con el alma. Era la ratificación de su buen momento y el premio a su constancia. 

Fue uno de los destacados del encuentro no solo por su gol, sino por su lucha y talento. Tanto así que Carlos Tevez le regaló el premio al mejor jugador del partido. Gol, mejor partido del semestre, trofeo y obsequio de la figura del equipo. La noche fue redonda. 

Esa ha sido la evolución de Fabra, que esta noche tiene otra cita con la historia y su progreso como lateral de Boca: la ida frente a Cerro por los octavos de la Copa