A falta de...

No quedan dudas sobre el nivel del plantel de Nacional, muy superior a casi todos los equipos de nuestro campeonato. Hay rotación, palabra que se puso de moda en los días de Osorio como técnico. Por eso quiero hacer énfasis en cómo maneja Reinaldo Rueda este grupo.

A falta de Duque, los volantes patean en media distancia, así fue el gol de Sherman y el primero de Guerra y además llegan acompañando para anotar y eso se vio en el segundo de Guerra. Ruiz, el delantero llamado a convertir goles, aportó poco.

A falta de Macnelly, Cárdenas y el mismo Guerra ordenan y buscan apoyo permanentemente en los laterales, bien sea los marcadores o los de raya. A falta de Oscar Murillo, un defensa fuerte y con sorpresa en los arranque para pasar hacia adelante, aparece Davinson Sánchez.

Pero quienes sencillamente se ponen incontrolables por ratos son Ibarguen, Marlos Moreno y hasta Rodin Quiñónez. A falta de Armani, volvió Neco, como si tanto tiempo suplente, no lo hubiese afectado.

Por supuesto que no es Nacional un equipo invencible. Seguramente perderá partidos aunque disfruta un excelente pasar. Velocidad y habilidad en los de arriba, contando con Berrío y hasta Copete, el equipo está bien coordinado y cohesiónando.

Sé que los hinchas del Once Caldas, quienes respondieron en gran número, salieron tristes por la derrota, larga en el marcador, tres a cero, pero resignados, puesto que apreciaron el esfuerzo y las posibilidades cuando ingresó Daniel Hernández, quien ofreció un buen intento por jugar mejor. Al Once siempre le costó atravesar las líneas posteriores del Nacional y sufrió mucho con los delanteros rápidos de los verdes.

Además en el juego, tres jugadores, de aquellos que salen con ilusión y retornan en silencio por opacas campañas, se vieron. Sherman y Hernández desde Brasil y Palomino, este el más flojo. Los dos primeros cumplieron bien.