Selección Colombia

Rueda: "El 2016 va a ser un año neurálgico para Colombia"

El técnico habló con AS Colombia de los retos que tendrá la Selección, los trucos para soportar un duelo en La Paz y las estrategias de Pékerman y su historia junto a Mario Yepes.

Rueda: "El 2016 va a ser un año neurálgico para Colombia"

 Dejó los seleccionados y el ambiente mundialista para regresar al ritmo frenético de un club. Reinaldo Rueda hoy marcha a un paso diferente y se reta con Atlético Nacional a diario y con cimas que parece tener cómo alcanzar.

Con el rótulo del mejor técnico del FPC y la miel que le dejó ese primer título que ganó en diciembre, el vallecaucano aceptó adentrarse con sus conceptos y reflexiones en temas en los que hizo máster por cuenta de los tres equipos patrios que dirigió.

Rueda habló con AS Colombia de Mario Yepes y del año decisivo que tendrá la Selección Colombia, ese amor del que se desligó hace 10 años cuando no consiguió llevarla al Mundial de Alemania.

También analizó la fórmula que estaría evaluando José Pékerman de llevar a un equipo alterno a La Paz (marzo 24) y dejar las figuras en casa, apuesta que conoce bien pues se la aplicó cuando el argentino dirigía el seleccionado de su país y Rueda luchaba por regresar a Colombia a una cita orbital.

¿Cómo visualiza este 2016 para la Selección Colombia?

"Va a ser un año neurálgico, que tendrá un punto de quiebre en marzo por los resultados no ideales que obtuvieron el año pasado. Va a ser clave la fecha (de Eliminatoria) de marzo, en un año muy sensible y determinante en la aspiración de clasificar al Mundial. Además, parte va a depender de cómo se maneje esa Copa América Centenario y con qué nomina la van a afrontar, pensando tanto en los juegos previos como en los posteriores. Va a ser la evaluación de algunos jugadores que se integren esa nómina".

¿Por qué cree que el inicio de la Eliminatoria no fue el ideal para Colombia?

"Desde la Copa América de Chile se generó una incertidumbre. Después del Mundial, varios de los jugadores cambiaron de clubes y su actualidad no ha sido la mejor. Eso ha generado inestabilidad en la Selección, en su comportamiento y rendimiento. Y justo empezó la fase de clasificación con esa misma inestabilidad. Eso se ha reflejado en todos los partidos. No se ha logrado estabilizar el equipo con un buen comportamiento que lo tendría en otra posición".

En medio de esa inestabilidad e incertidumbre, ¿se puede seguir confiando en el equipo y en los jugadores que tenemos?

"Es difícil. Por nombres, tenemos jugadores; pero por la actualidad y por su presente en los clubes, es incierta la posibilidad pues eso depende de ellos y de la gente que maneja sus equipos (técnicos y dirigentes)".

De entrada, a Colombia la espera Bolivia en la altura de La Paz. ¿Qué tan difícil es jugar allá?

"Competir en La Paz es muy exigente desde el punto de vista fisiológico, y eso tiene sus implicaciones en el rendimiento deportivo por lo que significa la cancha, el cálculo de la velocidad, el viento, la altura y todo el desorden fisiológico que sufre un jugador. Es algo que hasta que no se vive no se puede contar o tener presente para el futuro".

¿Le funcionaría al técnico José Pékerman llevar a un equipo alterno a La Paz, una fórmula que utilizó en el pasado?

"Así lo planeó con Argentina para la Eliminatoria de 2006. Hizo un equipo para La Paz y esperó en Buenos Aires a Colombia -cuando yo era su técnico- con todas sus figuras internacionales. Envió a un equipo alterno a La Paz. Me acuerdo que Coloccini y Abbondanzieri eran los grandes, y los demás eran los jóvenes del torneo argentino. Tengo entendido que está proyectando eso para este microciclo, pensando en la convocatoria de marzo".

¿Qué recuerda de esa experiencia? ¿Qué lectura le dio a esa decisión de Pékerman con Argentina?

"Para nosotros fue duro. Nosotros hicimos nuestra concentración en Barranquilla, fuimos a Maracaibo, enfrentamos a Venezuela y sacamos un empate 0-0. Después, con el mismo equipo, enfrentamos a un Argentina que estaba entero y fresco. Dimos la pelea y fue un partido muy parejo. Ese juego, hasta el momento en el que nos expulsan a Fabián Vargas, iba 0-0. Ya con 10 hombres se inclina la cancha y viene el gol de Crespo que resuelve el partido. En ese momento, Argentina tenía todo ese potencial para hacer dos equipos y le funcionó".

¿Y le parece una apuesta acertada para aplicarla con el presente que tiene la Tricolor?

"Sí. Tiene la ventaja de tener buenos jugadores en Bogotá, en Medellín y en Manizales. Creo que si se consideran esos tres sitios de competencia de altura, son jugadores que pueden dar una respuesta más cercana en La Paz. Va a ser importante si logran hacer una mixtura de acuerdo con las evaluaciones que tenga el departamento médico para ver cuáles jugadores que están en el exterior responden en la altura".

¿No suena arriesgada esa idea de dejar en Barranquilla a plantel internacional, encabezado por James, Ospina y Cuadrado, para enfrentar a Ecuador?

"Es un ejercicio posible que está en la decisión del profesor Pékerman. Él mirará qué es lo mejor de acuerdo al momento de los jugadores y a lo que el departamento médico tenga de historia, pues no solo se trata de estar en Europa o de tener un determinando nombre, sino de cuáles de ellos desde el punto de vista fisiológico tienen dificultades, además de lo que implica el viaje y el horario o venir ahora, por ejemplo, del invierno de Europa. Son muchas variables las que hay que considerar".

¿Qué tan bien asimilarían la afición, la prensa, los críticos y en general todo el entorno del fútbol colombiano esa decisión de dejar a las figuras en casa?

"Mientras que se logre el resultado, se asimila. Si el resultado es adverso… Es una apuesta. Venezuela la hizo en la Eliminatoria pasada. El profesor Farías se fue 10 días antes a Quito para competir con Ecuador, y dejó todo un plantel esperando a Argentina en Puerto Ordaz. Perdió contra nosotros en Ecuador, pero sacó los tres puntos contra Argentina de local. Todo depende. La apuesta sería lograr seis puntos o mínimo cuatro para que saliera el ejercicio bien hecho".

¿Existe una fórmula para soportar mejor una partido en La Paz y buscar un resultado?

"Sí, cada día se están acercando más. Incluso para ir a Quito también están usando fórmulas. Argentina lo hizo también con Sabella. Y una de esas fórmulas es llegar el mismo día del partido; salir del aeropuerto al estadio para que la altura no haga daño en el organismo. En Bolivia lo que se hace es dormir la noche anterior en Santa Cruz y subir la noche del partido a La Paz, aunque la FIFA exige por reglamento que el equipo esté en la ciudad local. Argentina hizo algo similar y se quedó en Guayaquil. Otra estrategia desde el punto de vista metabólico es no almorzar y llegar con el estómago lo más vacío posible. Se hace una especie de desayuno-almuerzo y viajan del aeropuerto al estadio. Esas son las estrategias que se están utilizando. Los días previos pueden consumir suplementos de hierro para mejorar la producción de hemoglobina y hacer así un mejor comportamiento en la altura".

¿Qué es lo más difícil de sortear previo a un juego en estas condiciones?

"Hay jugadores que sufren mucho, que la noche anterior no pueden dormir o que inclusive tienen hemorragia nasal por el efecto de la altura y la presión. Y hay jugadores que aun así quieren jugar. La decisión pasa por saber que hay organismos que responden bien y otros que no a esa exigencia".

Nacional es uno de los equipos del FPC que más jugadores aporta a la Selección. ¿Sería descabellado pensar que la base del grupo que compita en La Paz sean hombres de su elenco, que viene de ser campeón, entrena en la altura de Guarne, cuenta con líderes y tiene años de trabajo?

"Todo por la Selección… pero el profesor Pékerman es el que toma la mejor decisión. Tiene hombres valiosos en Bogotá, que está a 2.650 metros, 500 más que nuestro comportamiento acá. Seguro que él va a hacer una mixtura importante con un equipo que realizará un buen juego allá".

Después de enfrentar a Bolivia, a la Selección la espera Ecuador en Barranquilla. ¿Será un examen más exigente?

"Es muy difícil porque Ecuador se ha fortalecido mucho. Ese triunfo en Argentina hizo que se tomara mucha confianza, y las características del fútbol que está haciendo son para tener un buen comportamiento como visitante. Tiene un bloque de espera muy fuerte con jugadores que ya jugaron un Mundial y mucha potencia en el frente de ataque con hombres muy explosivos en el contraataque".

Mucho de lo que está recogiendo Ecuador, que marcha primero en la Eliminatoria sudamericana, lo sembró usted…

"Es satisfactorio que siete u ocho de los que fueron titulares con nosotros en el Mundial y se comieron todo el proceso estén ahora ratificándose como titulares. Cuando nosotros llegamos no existían como jugadores de Selección Nacional, la gran mayoría no estaba consolidados y llegaron muy jóvenes al proceso nuestro. Ahora, cinco años después, con un Mundial encima y lo que han acumulado en sus clubes, son la gran realidad. Es el caso de Gabriel Achilier, Juan Carlos Paredes, Frickson Erazo, Enner Valencia… son varios los que eran incipientes en ese momento y hoy son jugadores consolidados".

¿Qué piensa del momento de James Rodríguez y toda la exposición mediática poco positiva que ha tenido este año?

"Es lo normal que viven todos los jugadores. A James, el referente de Colombia, nunca lo tuve, pero por las referencias que tengo de sus compañeros y de los entrenadores que tuvo, sé que va a salir adelante porque es muy profesional, muy centrado y que se cuida y se entrena muy bien. Marcó un pico muy alto en su llegada al Real Madrid, y ahora ha venido con dos cambios consecutivos de entrenador en su club. Tiene todas las condiciones para imponerse, aparte de todo lo que mueve la parte mediática".

El dolor de cabeza del equipo patrio viene siendo la ausencia de un líder…

"Falta que se consolide ese líder. Hay hombres importantes, quizá con diferentes características de carácter y personalidad. Pero hay jugadores que pueden asumir ese rol, y en la medida en la que logren esa cohesión de equipo y esa estabilidad, lo pueden hacer. La idea es que haya varios líderes, no solo el capitán".

¿Quién puede ser el hombre para asumir ese rol?

"El inmediato y natural, después de Mario, era Camilo (Zúñiga). Pero él, con el tema de su club y la irregularidad, no ha podido estar. Seguro que hay otros hombres como el mismo Alexánder Mejía y David Ospina, un referente importante. También James, que ahora lo está intentando. En la medida en la que ellos vayan asumiendo ese rol, se vayan impregnado de esa responsabilidad y se den cuenta de la importancia de ese liderazgo, va a ser clave para la Selección".

¿Le hacen falta a la Selección líderes como Mario Yepes y Faryd Mondragón?

"Sí, esos líderes son vitales. Son hombres importantísimos y que marcaron una etapa por el logro de conseguir la clasificación después de 16 años. Mario hizo un Mundial excelente y ahora hay que saber aprovecharlo en Colombia".

YEPES, SU GRAN CREACIÓN

¿Qué vio en Mario Yepes cuando lo hizo debutar en Cortuluá?

"Lo tuve en selecciones infantiles y prejuveniles. Después compartimos en el Cortuluá y en el Deportivo Cali. Es un jugador extraordinario. Él, hasta la Sub-17, fue un delantero goleador. Por ahí en el 94 se me ocurrió la idea de decirle que si jugaba de central, cuando justo se había dado la situación de Andrés (Escobar). No sé por qué le dije: 'Mario, mirá lo del Mundial, se nos fue Andrés y tú podrías llegar a ser el defensa central de Colombia para el futuro'. En esa época, él estaba en una transición difícil porque hizo un estirón grande y se creció horrible. Tenía también problemas en la familia. Pero Mario muy dispuesto aceptó, hizo entrenamientos, partidos y se quedó como central. Gracias a Dios hizo una carrera linda en esa posición".

¿Cómo detectó que podía ser central de la Selección Colombia?

"Desde el punto de vista morfológico, el biotipo, la pierna larga, pierna izquierda, buen juego aéreo y su intuición. Le decía: 'usted es delantero y sabe cómo se mueven ellos para poderlos contrarrestar'. Fue una bendición. Por fortuna hubo la inteligencia y la disponibilidad mental de Mario para aceptar esa propuesta".

¿Ya tenía ese liderazgo que después mostró en Argentina, Europa y la Selección?

"Sí, siempre fue un jugador con mucho carácter. Jugando como delantero también soportaba bien la marca. En la Escuela Carlos Sarmiento mostró ese liderazgo y ese carisma. Eso siempre lo desarrolló".

¿Lo llegó a visualizar como el símbolo en el que se convirtió?

"Esa era la ilusión por lo que mostraba, sus características y condiciones. Predecirlo o visualizarlo no era tan fácil por todo lo que se venía. Tuvo todo para lograrlo con su paso del Cali a River, después lo que hizo en el fútbol europeo y lo que paralelamente logró en seleccionados. Hizo una carrera exitosa y brillante".

¿Cuál es el aporte que ahora le puede dar Mario Yepes al fútbol?

"Indudablemente que todo su liderazgo y capacidad. A parte de eso, Mario es un hombre inteligente que se formó como técnico en Argentina y en Italia hizo su formación de UEFA como entrenador de fútbol europeo. Ahora en Colombia hay una gran posibilidad de que pueda desarrollar toda su experiencia, su conocimiento y su liderazgo como director técnico para seguir nutriendo al fútbol".