ANGIE CEPEDA

"El freestyle lo descubrí con 18 años y me cambió la vida"

La freestyler colombiana, conocida como Azumi, se estrena en España en las finales del campeonato del mundo de Freestyle de Fútbol de Red Bull.

Valencia
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Angie Cepeda, freestyler colombiana, conocida como Azumi, se estrena en España en las finales del campeonato del mundo de Freestyle de Fútbol de Red Bull.
David González AS

Angie Cepeda, más conocida en el mundillo de los freestyler como Azumi, encontrará en Valencia (España) el premio a muchos años de esfuerzo. Allí competirá en las finales del campeonato mundial de Freestyle Red Bull. La bicampeona latinoamericana se convertirá así en la primera mujer colombiana en competir en una fase final de freestyle, donde dará lo mejor de sí para convencer al jurado de que sus trucos son los mejores entre las ocho participantes.

Azumi repasa en una entrevista concedida para AS sus inicios en un deporte que cuenta cada vez con más seguidores y mujeres participantes. Angie Cepeda, que para viajar a España ha tenido que organizar sus estudios y pedir permiso en el trabajo, ve el freestyle como una actividad que “puede ayudar para que los jóvenes practiquen deporte y se alejen de las drogas”.

¿Con ganas de competir? Muchisimas. En el 2012 fue la primera vez que me puse en un escenario de Red Bull, pero sin competir. Desde 2013 dije: “Yo quiero estar en un Mundial”. Me presenté en el 2013, en 2014, lo dejé un tiempo, pero volví a presentarme en el 2018 y 2019… y en el 2020, aún con la pandemia, me presenté. Quería clasificarme a un Mundial. En el 2021 me dio Covid, muy fuerte, y no pensaba participar, porque me quedaron secuelas de taquicardia. Pero alguien que pasaba cerca me dijo: “venga que tú te clasificas”, y aquí estoy.

¿Cómo fue la preparación? Los tres meses de la clasificación fueron duros. Por diferencia horaria, muchas veces me tocaba mandar vídeos a las tres de la mañana.

¿Por qué a las tres de la mañana? Nosotros teníamos 12 horas para presentar los vídeos. Pero qué pasa, que yo podía enviar un vídeo a las 10 de la noche y mis competidoras lo tenían ya de antes, ahí empezaba a contar mi tiempo. Yo tenía que estudiar y trabajar y no tenía tiempo. Y muchos días me tocaba a las tres de la mañana para poder responderle a tiempo, porque si no me quedaba fuera.

¿Te ha tocado pedir permiso? En los estudios sí. El trabajo es familiar y me ha sido más fácil, pero también.

¿Cómo empiezas? Viendo vídeos de Ronaldinho Gaucho. Mi madre me regaló un computador y los vídeos estaban grabados. Después un profesor del colegio nos enseñó un vídeo de una chica de Estados Unidos haciendo freestyle. Me metí en internet y encontré un vídeo de Melody Donchet, que es mi referente, me hubiera gustado competir contra ella. Así empecé en el freestyle.

¿Tú jugabas al fútbol? Sí, bueno, yo siempre quise ser futbolista. Pero mis padres tenían el tabú de que si jugaba al fútbol me convertiría en un niño y cerraban las puertas a los entrenadores que decían que yo jugaba bien. Fue con 18 años cuando descubrí el freestyle, entonces ya podía tomar mis decisiones y me cambió la vida. Me hubiera gustado encontrarlo antes, con 14 años.

¿Cómo es tú preparación? Yo entiendo este deporte como un equilibrio. Me gusta mucho la parte mental. Es importantísimo para la práctica de este deporte. La mente es la herramienta más fuerte para que los trucos te salgan bien. Pero hay que tener un buen fisio, una buena alimentación, yo he bajado casi 15 kilos. Pero la mente es lo más importante. En el freestyle te cuesta también por ser mujer. A ver. Fue diferente. Al principio mi familia tampoco es que me apoyara, lo veía como algo que me entretenía un rato. Pero bueno, no es el mismo problema que cuando quería jugar al fútbol. Lo que sí he notado en Colombia es que no se tiene la indumentaria por ejemplo para mujer, se piensan que va un hombre y te dan una camiseta XL. Y luego pasa que si practicas este deporte es que te gustan las mujeres. Y no tiene nada que ver.

Quizás en esta disciplina no sería necesario una categoría masculina y femenina, ¿o sí? Mis primeras competencias fueron contra hombres porque no había chicas. Pero ahora sí somos más chicas las que practicamos este deporte y sin embargo hay cosas que no entiendo. Por ejemplo, que los premios para chicos en algunos torneos sean mayores o por ejemplo que aquí participen 16 hombres y sin embargo solo 8 mujeres. Podría haber también un Top-16, porque nos presentamos 80 a las fases previas. Entonces sí hay 16 mujeres en el mundo para participar y eso incentivaría más la participación. En Colombia somos unas 12 chicas.

¿Cómo os organizáis en Colombia? En cada ciudad tenemos un grupo de gente. Nosotros en Medellín nos reunimos los sábados. Yo vivo cerca de Boyka, que es quien organiza entrenamientos grupales y organiza torneos en barrios. La idea que tenemos es que los jóvenes se aventuren en este deporte para que no se acerquen a las drogas. Y organizar torneos hace que se motiven más.

¿Cuál es el secreto del freestyle? Lo complejo es que manejas un objeto, un balón, que tienes que hacer que no caiga al suelo. Pero debes hacerlo con cierta gracia, con un estilo, con un truco. La relación con el fútbol es únicamente el balón, luego nada tiene que ver.

¿Cómo se crea un truco? Mira, yo lo clasifico en tres: primero los que te salen en entrenamientos dejando volar la imaginación; segundo, trucos que ves, pero los haces de forma diferente; tercero, un mismo truco que lo adaptas a tu estilo, porque un mismo truco cambia si lo haces con un sitio más futbolero que si lo haces con movimientos de baile. Pero luego tienes que hacerlos en competición, y ahí la mente es fundamental.