NATACIÓN

Nadadores olímpicos vuelven al agua con Tokio en la mira

La apertura de piscinas en Medellín le permitió al dúo de nado sincronizado y a clavadistas como Sebastián Morales y Víctor Ortega iniciar en firme su preparación.

Nadadores colombianos pudieron regresar a entrenamientos en Medellín

Regresar al lugar donde se sienten plenos recargó sus ganas de buscar un lugar en los Juego Olímpicos de Tokio. Después de seis meses, nadadores y clavadistas volvieron a tocar agua para iniciar una carrera contrarreloj después de haber perdido sensaciones y técnica durante el confinamiento por la pandemia, que alteró sus planes y los puso a explorar alterativas mientras abrían las piscinas.

La dinámica cambió. Grupos pequeños y un par de horas. Así empezó la 'nueva normalidad' para los atletas de alto rendimiento en el Complejo Acuático de la Unidad Atanasio Girardot en Medellín, al que ingresaron con tapabocas y cumpliendo con distintos lineamientos de bioseguridad para utilizar las tres piscinas que fueron habilitadas.

Luciendo sus uniformes de la Selección Colombia y plenas por reiniciar actividades, las nadadoras antioqueñas Mónica Sarai Arango y Estefanía Álvarez, integrantes del dúo de nado sincronizado que consiguió la histórica clasificación a Río 2016, fueron las primeras en disfrutar del hábitat que tanto extrañaron y que necesitan para hacer posible el objetivo de estar en las justas, aplazadas por la COVID-19 para 2021.

"Me sentí como una niña chiquita. Fui la última que sacaron de la piscina, y me salí porque ya había terminado nuestro tiempo. Es como volver a tu espacio natural. Soy un animal de agua y la piscina me estaba haciendo una falta increíble", expresó a AS Colombia Mónica sobre el regreso.

Para Estefanía, este reencuentro con el agua también fue especial y algo extraño. Fueron muchos días dedicados al fortalecimiento en casa y entrenando las rutinas sin la opción de compartir con su compañera.

"Me sentí diferente. Estar tanto tiempo sin agua nos afectó bastante, pero tenemos un equipo al lado para recuperar todas esas sensaciones. Empezamos poco a poco, y cuando sea el momento le colocarán las cargas al entreno", contó la deportista.

El preolímpico, el objetivo

Las dos tienen claro que deben contener toda la energía represada e ir paso a paso, pese a todo el trabajo que les queda por delante con el preolímpico en Tokio, programado para marzo del próximo año.

"Todos vivimos esta pandemia y sus repercusiones. Está en el que mejor se adapte y haga los procesos de forma inteligente porque no podemos llegar lesionadas o exceder el cuerpo. Tenemos todo el apoyo de un equipo biomédico", comentó Mónica.

Esa apreciación fue respaldada por su fórmula, quien está más que enfocada en el proceso que iniciaron tras la para: "Veníamos esperando hace mucho tiempo volver a la piscina. Seis meses es demasiado tiempo. Queda poco para el preolímpico, que es nuestro objetivo principal, pero tenemos todas las ganas de recuperar el nivel. Nos va a ayudar mucho poder estar en el agua".

La presión está por la ventaja que les tomaron algunas rivales, pero en próximos días esperan definir la fecha de su viaje a Estados Unidos, donde realizarán el grueso de la preparación con una concentración que las pondrá a punto para conseguir su segunda clasificación a una olimpiada.

"Hay países que están nadando hace dos meses y otros que nunca pararon. La prioridad es la vida y la salud, y solo hasta este momento tenemos la fortuna de tocar agua. Hay que competir desde el entrenamiento porque realmente esa es la preparación. Esperamos que todo nos salga como lo tenemos planeado", enunció Mónica.

Euforia en los clavados

En la misma tónica están los clavadistas, que fueron organizados por grupos y que empezaron de una forma aún más lenta, con pequeños saltos y recuperando algunas de las sensaciones después de ensayar y ensayar algunos giros en colchonetas en sus casas.

Entre los primeros deportistas en la zona de clavados estuvieron Sebastián Morales y Víctor Ortega, integrantes de la Selección Colombia que también tienen a Tokio como su gran objetivo, igual que Diana Pineda y Sebastián Villa, quienes entrenaron en el segundo turno.

"Entramos por esa puerta del complejo acuático muy contentos y como niños chiquitos, saltando y mostrándole a todo el mundo por las redes que volvemos a las piscinas, a nuestro trabajo", dijo a AS Colombia Morales, quien incluso bromeó con el regreso.

"Hasta de pronto me volví alérgico al cloro", soltó el clavadista entre risas, y contó que nunca había pasado tanto tiempo alejado de una piscina, pues en vacaciones para habitualmente apenas diez días.

Después de realizar la primera parte de la práctica con tapabocas, se dio el ingreso al agua junto a sus compañeros. Pero esta vez fueron saltos de muy corta altura para evitar lesiones. Así que los trampolines y las plataformas más imponentes aún están prohibidos para ellos.

"Se perdieron demasiadas cosas… la parte técnica y movimientos específicos, pero para eso volvimos y nos están apoyando a todos los deportistas de alto rendimiento. Empezamos con unos brinquitos pequeños en camas elásticas y en el trampolín. Iremos poco a poco para tener una buena preparación para los Olímpicos y evitar lesiones", sostuvo Morales.

Ortega, por su parte, disfrutó como un juvenil la experiencia del regreso pese a que está buscando su cuarta clasificación a una olimpiada. "No ha sido fácil desde la casa porque este es un deporte que necesita agua, pero nos las hemos ingeniado", comentó el deportista, quien además está incursionando en los clavados de altura con la asesoría de Orlando Duque.

De acuerdo con el nuevo calendario de la FINA, la clasificación en los clavados se llevará a cabo entre el 23 y el 28 de febrero de 2021, en el marco de la Copa del Mundo, con sede en Tokio.