La Davis y el poder del éxito

Todo lo que cuesta se celebra con el alma. Después de 60 años de disputar la Copa Davis, Colombia consiguió su primera victoria ante un equipo europeo y la primera clasificación al grupo mundial. El Palacio de los Deportes de Bogotá fue el escenario de una batalla contra la historia, de una prueba más a la voluntad y el esfuerzo de una generación que conoce el rigor de la derrota en un país en el que el tenis es un deporte poco popular. El premio también fue para esa afición fiel que llenó las tribunas y para todas esas personas que durante muchos años creyeron sin ver.

Robert Farah y Juan Sebastián Cabal celebraron de rodillas el triunfo ante Suecia (6-3 y 6-4) y el honor de convertirse junto a Santiago Giraldo, Alejandro González, Daniel Galán y el capitán Pablo González en una de las 24 selecciones del mundo que disputarán la final de la Davis este noviembre en Madrid. Como banda sonora de la hazaña quedaron grabados los aplausos y cantos del público que en los cuatro partidos disputados gritaron cada punto como si fuera el último.

En Bogotá jugaron la altura (lo reconocieron Lindsted y Eriksson), el ánimo de los aficionados así como el profesionalismo y la entrega de los tenistas que disputaron la serie. Los triunfos no siempre corresponden al esfuerzo, pero sí potencian la evolución del deporte desde el ejemplo. Los éxitos inspiran, contagian, promueven nuevos talentos en un deporte que también tiene que ganar espacio desde lo cultural y mediático. El tenis colombiano tiene una gran oportunidad de crecer a partir de la clasificación.

Con 22 años, Daniel Galán es la gran promesa del tenis nacional y Santiago Giraldo (28 series de Davis) junto a Cabal y Farah, la cuota de madurez de cara a la final en la Caja Mágica. Este año el circuito ATP cobrará un interés especial. Las victorias y un buen ritmo de competencia permitirán que Colombia tenga un nivel competitivo en el mayor reto de su historia en el tenis. El trabajo a futuro será cuidar la semilla que quedó plantada este 2 de febrero...