Hoy Piqué es uno de los nuestros

Todos conocen las diferencias que Piqué y los madridistas hemos tenido estos años dentro de ese pulso interminable entre Real Madrid y Barça, alimentado a menudo por el empeño del internacional azulgrana en picar a su eterno enemigo cuando lo ha visto débil y derrotado. Pero cuando Piqué juega con la camiseta de España para mí todo eso queda encerrado en el baúl de los recuerdos.

Piqué, cuando juega con La Roja, es un futbolista impecable que se deja la piel en el campo como el que más. Por eso no he entendido que se plantease que esta noche pudiera alguien pitarle en el Santiago Bernabéu. Sería un error mayúsculo. Dudar del compromiso de Piqué cuando juega con España es desconocer su trayectoria cuando le han llamado a filas. Un dato revelador. En las gloriosas conquistas del Mundial de Sudáfrica (2010) y la Eurocopa de Ucrania y Polonia (2012), Piqué fue el único jugador de campo que disputó la totalidad de minutos. Mal no nos fue con él…

Piqué nos emocionó a todos hace un año cuando en Toulouse marcó ante la República Checa el gol de la victoria en los últimos minutos en el arranque de la Eurocopa. Un gol agónico que celebró a lo grande junto a Sergio Ramos, el capitán de España… y del Madrid. Esa foto debe ser la que debe hinchar esta noche los pulmones de los aficionados que abarrotarán el santuario de La Castellana para llevar en volandas al equipazo de Lopetegui ante la fortísima Italia. ¿Acaso olvidamos que Piqué vistió a su niño con los colores de España tras esa victoria ante los checos?

¿Usted haría eso con su hijo si no tuviese ese sentimiento y compromiso? Piqué ya era un baluarte con España en las categorías inferiores. Recuerdo un gol que metió a Francia en la final del Europeo Sub-17 jugada ante los anfitriones, cuya delantera formaban Benzema y Menez. ¿Y saben dónde jugó su primer partido oficial con España? Pues el 28 de marzo de 2009 ante Turquía, con el billete para el Mundial de Sudáfrica en juego… ¡en el Bernabéu! 1-0. ¿Y quién metió el gol de la victoria? ¡Piqué!

Que sirva de feliz premonición para que hoy veamos un equipo unido (muy bien el llamamiento de Sergio Ramos, Carvajal, Nacho y compañía para arropar a su compañero) y una afición entusiasta y feliz que anime sin cesar a todos sus gladiadores, sin excepción, que se dejarán la piel por derrotar a los italianos. Hoy, Piqué es uno de los nuestros. ¡A por ellos, España!