FÓRMULA 1

El estreno de la nueva F1 dejará "destrozados" a todos los pilotos

Sergio Pérez anticipa una dura vuelta al trabajo en 2017 con monoplazas más exigentes físicamente, sobre todo para el cuello.

Pascal Wehrlein con el Mercedes durante los test de Pirelli en Abu Dhabi.

Más rápida, más agresiva y más exigente. La Fórmula 1 dará un giro de tuerca a la era híbrida para intentar traer de vuelta las sensaciones de los extintos V8. Una empresa difícil pero que promete llevar al límite de nuevo la capacidad física de los pilotos, como en los tan añorados viejos tiempos. El cuello, hasta ahora tratado con mimo con el cambio de motores, volverá a ser parte fundamental y a sufrir las inclemencias del paso por curva, algo que afectará a todos de forma especial en el estreno de 2017 en Barcelona, como apunta Sergio Pérez.

"Estoy seguro de que cuando comencemos a probar todo el mundo estará destrozado", afirma el mexicano en declaraciones a 'Autosport'. Las nuevas demandas de los coches se juntarán con la vuelta de las vacaciones invernales, una combinación agotadora: "Después de parar y estar dos meses fuera del coche, es muy difícil simular la misma fuerza que tienes en un F1 entrenando. Siempre que vuelves al coche sufres con el cuello y ahora que serán más rápidos supongo que todos nos quejemos por de él, pero estaremos bien en Melbourne".

Para anticiparse a ello, los pilotos tendrán que cambiar su plan de preparación para estar más fuertes que nunca. "Necesitaré un poco más de músculo y un poco más de todo", asegura Checo, quien, sin embargo, tiene sus dudas sobre las mejoras que se esperan en 2017: "Los coches lucirán muy bien, pero estoy un poco preocupado por el espectáculo en cuanto a cómo serán las carreras y lo difíciles que serán los coches. No creo que sean más difíciles, serán más exigentes físicamente, pero nos acostumbrarnos". Aunque les costará...