Morata se ha ganado el respeto

Benzema, que cumplirá 29 años el 19 de diciembre, aterrizó en Madrid en el verano de 2009. A sus 21 años, llegó como una gran promesa europea por la que suspiraban el Manchester United y el Barça. Florentino lo trajo en el pack de lujo que lideraban Cristiano (96 millones) y Kaká (67). Karim llegó por 35 y se consideró como una gran inversión de futuro. Pasados los años, nos ha dejado una producción aceptable de goles y algunas actuaciones brillantes, especialmente ante el Barça en los Clásicos. Pero se le resisten las finales: ha jugados dos de Champions, una de Copa en Mestalla en 2014 (en la de 2011, Mou ni siquiera lo alineó), dos de Supercopa de Europa (ambas con el Sevilla) y una del Mundial de Clubes. Su balance: ¡cero goles!

Desde que él llegó en 2009 han ido desfilando delanteros del nivel de Van Nistelrooy, Raúl, Higuaín (la Juventus ha pagado 90 millones por él), Morata y hasta Chicharito (ahora triunfa en la Bundesliga). A Karim se le ha dado siempre la confianza y la continuidad que se le negó a muchos de ellos. No se discuten sus cualidades (es muy bueno), pero sí el hecho de que parezca incuestionable su titularidad incluso cuando los números no le protegen. Es el caso de ahora. Morata se reivindica con buen fútbol, compromiso y goles. A sus 24 años, el canterano ha llegado para romperla y quedarse aquí. A Karim le dejaron hacerlo