Neymar vuelve a ser Neymar

Brasil ganó un partido histórico y sin historia. Histórico porque vuelve a poner a Brasil en una final olímpica, la suya. Otra vez la medalla de oro a tiro como en Los Ángeles 84, Seúl 88 o Londres 2012. Siempre perdió. Sin historia porque Honduras fue poco más que un invitado sin opciones y con mucha dureza. Y sobre todo porque Neymar empezó a resolverlo todo a los 16 segundos. Más que un análisis de este partido cómodo de Brasil hay que reflejar los cambios de un equipo que ha ido a más.

Felipe Anderson y Maia fueron al banquillo. Dentro Luan para jugar con un tercer punta, Wallace en el medio y Renato Augusto al mediocentro. Y sobre todo un nuevo Neymar. Apareció poco al inicio, demasiado pegado a la izquierda. Ante Dinamarca centró su posición y ya fue un huracán desatado. El gol a Colombia le liberó y ayer destrozó a Honduras con dos goles y dos asistencias. Brasil roza el oro, Rogerio Micale encontró el once, Neymar está desatado y aún no recibieron un solo gol. Si se escapa esta final es para creer en brujas...