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¿El fútbol colombiano se transforma? Más físico y veloz

Fue elogiado por el toque, pero cuestionado por la inocencia que lo llevó a perder partidos increíbles. Ahora luce más físico y veloz, incluso en la Selección. Algo que le valoran en el continente.

Nacional fue reconocido en Argentina por su juego físico.
Juan Ignacio Roncoroni
Enrique Delgado
Editor de AS Colombia
Actualizado a

Francisco Maturana refundó el fútbol colombiano en 1987. A la calidad técnica del jugador le puso orden colectivo. Lo convenció del toque como máxima expresión, como el camino para ganar reconocimiento. La obra del entrenador chocoano se valoriza aún más con el tiempo, pero por momentos se inclinó hacia el dogma. Todo lo que se alejara de la pelota al piso se entendió como mala palabra.

Ese estilo exquisito que mejor interpretó la generación que clasificó a tres Mundiales consecutivos también le dejó una marca que se visibilizó más en los malos momentos. “Juegan lindo pero les hace falta actitud”. Más allá de la actitud, que la hubo, sumó frustraciones porque miró de lejos el juego físico y menospreció la velocidad como alternativa para resolver.

Físico y contragolpe como variantes

Poco a poco el fútbol incorporó esos conceptos. Se promovió por la influencia de entrenadores preparados en Europa y de algunos extranjeros.

“Hemos evolucionado bastante. Con la llegada de Juan Carlos Osorio y de los extranjeros hemos cambiado la metodología de trabajo. Ahora se juega con más intensidad, a los equipos que juegan ordenados les alcanza para marcar diferencia. Se siente una mejoría cuando estamos en torneos internacionales”, dice Carlos Navarrete, ex técnico de Atlético Nacional y ahora al frente de Jaguares.

El cambio se aplaudió desde la prensa extranjera. El partido del campeón colombiano frente a Huracán por la Copa Libertadores que ganó 2-0 en Buenos Aires llamó la atención. La propuesta ofensiva de Reinaldo Rueda estuvo soportada en la capacidad física de Víctor Ibarbo, se comió la cancha, para poner el juego en máximas revoluciones, una idea en la que rinde bien Marlos Moreno.

El Diario Olé, así lo destacó. “De contra, con un Moreno inquietante, a pura velocidad, bien secundado por Ibarbo, se convirtió en demonio para la defensa de Huracán”.

Esta nueva cara resulta de un proceso lógico de reinterpretar la preparación de nuestros equipos, como lo sostiene Hernán Torrres el entrenador que sacó campeón a Millonarios en 2012.

Se trabaja no sólo desde el fútbol, también desde la preparación física. Los equipos se han preocupado por actualizarse en ese sentido”, le explica a AS Colombia. Alberto Gamero coincide. “Hay equipos que tienen esa fortaleza, como Nacional que en los mano a mano gana. Los técnicos nos hemos dado cuenta de eso y debemos ir incorporándolo”.

Un par de meses antes, Independiente Santa Fe aprobó las materias de escuela uruguaya que impuso Gerardo Pelusso. La victoria ante Independiente en Avellaneda es uno de los mejores ejemplos. El Diario Clarín, lo describió como un equipo vivo y luchador. El periodista Jorge Barraza fue más allá en su elogio en El Tiempo. “El biotipo físico de Santa Fe fue decisivo en esta conquista. Quedó reflejado en cada partido: son más altos, más fuertes, más rápidos que sus adversarios”.

Deportivo Cali presentó ante Boca Juniors un equipo con cinco juveniles en su formación titular. En los primeros 20 minutos pasó los límites del juego físico al brusco. Intimidó con patadas. Buscó equilibrar la jerarquía internacional de los argentinos con la rudeza de las faltas. Daniel Arcucci, director de Deportes de La Nación de Argentina lo reportó desde su cuenta de Twitter. “Impresiona el juego físico colombiano. Ayer, la velocidad de Nacional. Hoy, la vehemencia de Cali”.

En el segundo tiempo reguló y puso a circular la pelota con Andrés Roa. Tuvo las opciones más claras para anotar. Su DT Fernando Castro lo valoró la personalidad de sus jugadores. “Quedé muy tranquilo con la respuesta de varios jugadores que por primera vez jugaban un partido de Copa Libertadores. Hay cosas por mejorar pero le reconozco al plantel la personalidad que tuvo", expresó.

En la Selección Colombia también

La Copa América dejó los números en rojo. El rendimiento se afectó por los bajones individuales. Con el talento apagado salió al frente otra versión. Más combativa. Sin miedo a poner la pierna. Un nuevo elemento que sorprendió de nuevo a los argentinos que le dedicaron líneas al respecto.

Walter Vargas, columnista de Olé, destacó el 22 de junio de 2015 que esa selección que se asustaba ante el primer ventarrón, “es cosa de un pasado muy lejano. De hecho, por raro que parezca, esta selección en particular reparte suela. Dura y pareja”.

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En esa misma edición, en el artículo central de la previa al juego en que Argentina la eliminó en los cuartos de final, el Diario resaltó que “el equipo rompió con el estilo que solía caracterizar a los colombianos: pocas veces el talento estaba acompañado por altas dosis de enjundia”.

El cambio en la sangre del fútbol colombiano es palpable. Lo necesitaba.

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