Eliminatorias Rusia 2018

Amaranto Perea: James se quedó un poco solo en la Selección

Tras anunciar su retiro de las canchas, Luis Amaranto Perea recuerda con AS su etapa como futbolista y analiza el presente de la Selección, Falcao y Jackson.

Amaranto Perea con la selección colombiana

Al final la familia le ganó al fútbol. Tras casi 15 años de carrera, Luis Amaranto Perea decidió alejarse de las canchas y regresar a vivir a Madrid, la ciudad que se lo dio todo futbolísticamente. Además de ser hombre record del Atlético –con 314 partidos- ganó títulos en todos los clubes por donde pasó. En su palmarés brillan la Europa League, la Copa Intercontinental y varios títulos locales. Tiene en la mira convertirse en entrenador y desde ya se prepara para eso. Cuenta con la experiencia de haber compartido camerino con cracks del pizarrón como Bianchi, Pékerman y Simeone. Aspira a extender su vínculo colchonero durante su proceso de aprendizaje, ahora que su hijo se forma en las inferiores del club. En diálogo con AS, Perea evoca su paso por el Atlétíco, elogia al Cholo y habla del presente de Jackson y Falcao.

¿Cómo decidió despedirse de su carrera como futbolista?

Yo venía contemplando la posibilidad de cerrar mi carrera en Colombia y estuve hablando con la gente del Medellín. Habría sido bonito cerrar mi carrera en el equipo que me vio nacer. La decisión se adelantó por la familia, que estaba en España y hacía cuatro meses que no los veía. Cuando hablaba con mis hijos los sentía cada vez más afectados. Reclamaban la presencia de su padre. Era complicado. El hecho de no haber cerrado nada con ningún club, me hizo pensar que era el momento de cerrar mi carrera y en Madrid he encontrado otras alternativas que me tienen bastante contento.

Los últimos años fueron difíciles por las lesiones, ¿eso le hizo cambiar de alguna manera su sentimiento hacia el fútbol? ¿Hubo desencanto?

Jamás. Al final he tenido mucha suerte, las lesiones me han respetado. Prácticamente fueron 15 años como profesional y no puedo quejarme porque mi carrera pasó, gracias a dios, sin ningún tipo de lesión. Quizás lo más difícil fue en el cierre de la carrera porque me perdí cosas importantes, pero no sería justo pensar que ha sido una mala carrera. Son cosas que pasan y solo dios sabe por qué. No me arrepiento de nada, lógicamente me dolió no haber podido participar en el Mundial porque lo merecía, pero no me detuve en eso y siempre intento poner lo positivo para seguir adelante. Por supuesto me hubiera gustado poder jugar un Mundial.

¿Cómo le fue en el reencuentro con el Cholo y sus excompañeros del Atlético?

Siempre he sentido el cariño de la gente que sigue en el club y de los que han llegado. Por suerte, tengo la puerta abierta ahí y si de ellos depende, seguramente me ayudarán. Me gustó mucho sentir que mi presencia agrada al cuerpo técnico, a la parte médica… entonces eso es una ventaja. No quiere decir que vaya a trabajar con el Atlético de Madrid o que vaya a hacer algo específico con ellos, pero no descarto la posibilidad de que me ayuden de cara a mi preparación.

¿Charló con Jackson? ¿Qué le cuenta de su presente en el Atlético?

Cuando nos encontramos con los muchachos, hablamos de muchas cosas menos de fútbol… de la vida personal, de cómo le va en Madrid. Lo vi y quedamos de salir a cenar para charlar un poco más. Más allá de todo, él sabe que está en un equipo donde lo están esperando, donde siguen confiando mucho en él y donde va a tener que hacer lo mismo que hizo en sus anteriores clubes para encontrar esa senda goleadora. Es un gran jugador, rápidamente va a poder encajar en lo que quiere el entrenador.

Hay jugadores que durante toda su carrera coleccionan camisetas, usted es de esos casos que logró crear identidad a los lugares donde fue ¿Qué significan para usted Medellín, Boca Juniors y Atlético de Madrid?

El Medellín fue muy especial porque fue el equipo que me dio la posibilidad de poder mostrarme como futbolista, es el equipo que me vio nacer, que hizo que mis sueños se hicieran realidad. Después está Boca Juniors, en el que a pesar de estar poco tiempo me tocó una época muy buen, gracias a dios pudimos ganar cosas y sobre todo me ayudó a dar el paso a Europa. Es cierto que no es el mismo afecto que le tengo al Medellín ni al Atlético, pero sí es muy importante. De todos los equipos, el Atlético de Madrid tiene una mención especial porque fueron muchos años que viví en Madrid, aquí me hice como futbolista. A nivel profesional se lo debo todo al Atlético de Madrid.

Fueron ocho años en el Atlético de Madrid antes de que llegaran los títulos, ¿qué lo mantuvo atado, se habla mucho de esa identidad que hay en el club?

Llegué en 2004 y me fui en 2012, completando ocho temporadas. Cuando llegué era un equipo que apenas estaba volviendo a primera división, el Atlético no tenía para traer grandes jugadores y pelear por diferentes cosas. A mí me tocó vivir esa transición de lo difícil que era que se te exigiera como el tercer equipo de España, no fue fácil pero puede mantenerme mientras pasaban técnicos y jugadores. Al final fue muy valioso todo. Había mucha gente que no creía que pudiéramos ganar algo, pero por suerte pudimos lograrlo. Creo que ahora la gente valora todo ese amor que le he dado al club.

¿Qué significó el título de 2010 con Quique Sánchez Flores?

Muchísimo porque celebramos después de un año complicadísimo. Las cosas empezaron a salir bien en la Europa League, aunque perdíamos en liga. Entonces nos plantamos ahí en una final en la que había muchísima incertidumbre e incredulidad en que pudiéramos ganar algo, pero el grupo se unió, vio que era su momento, que habíamos sufrido mucho para llegar hasta ahí y pudimos dar una vuelta olímpica a partir de la cual el equipo empezó a crecer muchísimo.

Y en la era actual eso del “coraje y corazón” de Simeone sí cala en los jugadores…

A él le ha funcionado. El Atlético hoy es un equipo incómodo para cualquier rival de Europa. Incluso en la Champions hay muchos que no lo quieren enfrentar porque es un equipo competitivo y eso se ha ganado con mucho trabajo, con mucha entrega y me parece que hoy el Cholo es el entrenador ideal. Ojalá pueda quedarse muchos años más.

Bianchi y Pékerman son otros dos técnicos argentinos definitivos en su carrera, ¿con qué se queda de cada uno?

Fueron etapas muy diferentes. Bianchi ayudó a forjar mi carácter ganador, cuando llegué a Boca era un jugador muy joven, sin ningún partido a nivel profesional, y con él entendí que en el fútbol hay que tener cierto temperamento y sacrificio para ser competitivo. En Bianchi encontré eso… tuve la mala suerte de tenerlo poco tiempo, incluso después en el Atlético de Madrid, pero es de esos entrenadores que te deja cosas significativas. Lo de Pékerman también fue muy importante porque en un momento en el que la confianza en la Selección estaba perdida, él con su sabiduría y experiencia empezó a cambiar todas esas cosas. Hice parte de todo ese proceso. Al final me enseñó muchas cosas, más que todo el respeto. Es una persona a la que quiero mucho y siempre deseo que ojalá pueda volver a enderezar el camino de la Selección.

¿Cómo ve a la actual defensa del Atlético de Madrid con Filipe Luis, Godín, Gimenez y Juanfran?

Son muy buenos jugadores todos, estuve con tres de ellos: Filipe, Godín y Juanfran. Tienen características muy diferentes a las mías. Yo he sido un jugador rápido, fuerte y en eso he basado mi juego. Ellos son jugadores técnicamente diferentes, quizás sin tanta velocidad y fortaleza, pero con una garra importante, como la que lidera Godín, que es un jugador impresionante por la inteligencia que tiene y la pelota aérea. Lo importante es que hoy con el Cholo ha crecido su nivel futbolístico. Es de las mejores defensas a nivel de Europa y eso habla de la mano del entrenador.

Usted también jugó en el Atlético con cuatro ‘9’ intratables como Sergio Agüero, Fernando Torres, Diego Forlán y Falcao, ¿a cuál de ellos alinearía en su equipo?

Es complicado porque todos tienen características diferentes y estamos hablando de grandes jugadores. Si pudiera alinearlos a todos, jugaría con los cuatro. Compartí con ellos en diferentes etapas. El Niño Torres era prácticamente el jugador más importante del Atlético de Madrid, después Forlán y Agüero hicieron una dupla interesante, Falcao ni se diga, los números que consiguió son impresionantes y más en un plazo tan corto. Por eso, es muy difícil escoger a dos jugadores de ahí, lógicamente de los que mencionas me gustaría contar con Falcao en la forma en la que lo hemos conocido.

¿Cómo ve la situación de Falcao, habría merecido una oportunidad en el Atlético en esta etapa de recuperación?

El fútbol te exige entregar siempre resultados y lo que hicimos ayer hoy no vale para nada. El fútbol y la vida se encargan de exigirnos y estar día a día revalidando lo que pudiste hacer. Personalmente, sí me ha dado tristeza que Falcao no haya tenido la suerte que muchas veces se necesita. A los que equipos a donde ha ido, se ha encontrado con circunstancias que no le han ayudado. Manchester hace un mal año y no le da posibilidades de recuperarse, llega al Chelsea y creíamos que ahí iba a tener más oportunidades y tampoco ocurrió. A parte de las lesiones, creo que ha tenido mala suerte

¿Y River Plate sería una buena opción para Falcao? Lo digo porque usted conoce bien las características del fútbol argentino y ese es un club en el que lo aprecian y valoran.

Lo que pasa es que el fútbol no pasa por eso, el fútbol pasa por el rendimiento que puedas dar. El club puede querer llevarte, pero en la cancha vas a tener que responder. Cuando está ahí los jugadores no van a tener consideraciones, van a querer imponerse. No es una cuestión de agradecimiento, lo más importante es que encuentre un club en el que pueda tener continuidad, que las lesiones desaparezcan y que pueda sentirse con confianza. El club es lo de menos, lo importante es que llegue a un lugar donde tenga ciertas garantías de poder jugar y de a poco volver a su nivel.

En 15 años de carrera, ¿cuál es el recuerdo que más atesora?

No me quedo con un recuerdo en especial, porque te puedo decir que son más los buenos recuerdos que los malos. Me quedo con una carrera que ha sido muy buena. A nivel Selección hice muchas cosas importantes, otras en las que no alcancé. A nivel de clubes pasó lo mismo, así que hablar de algo puntual me queda complicado. Con la Selección viví cosas bonitas y otras muy duras… cada vez que no podía clasificar a un Mundial. Destacar un solo momento es una respuesta que no he podido dar. Me quedo con todo.

A Colombia le dolió la noticia de que no viajaba a Brasil. ¿Qué pasó ese día?

Lo que pasa es que era algo que ya sabíamos. El tema de mi lesión se venía manejando de una manera muy interna, prácticamente poco conocían que yo tenía problemas en la rodilla. Incluso algunos muchachos de la Selección tampoco sabían y cuando les comunicamos que no iba al Mundial se sorprendieron, pero no fue algo de un día para otro, venía contemplándose que no fuera porque la rodilla no me dejaba.

¿Antes del Mundial se imaginó que James a poder tomar el liderazgo deportivo de la Selección de la manera que lo hizo?

No veíamos a James como ese líder en ese momento, después de él estaban Camilo Zúñiga, Carlos Sánchez, David Ospina y Abel Aguilar, pero resulta que ellos no estuvieron más, no quiero decir que James no tenga la capacidad de hacerlo, pero siento que se quedó un poco solo porque Falcao no ha tenido un buen año. Lo que debemos hacer es dejar de hablar de los que ya no están y de los supuestos líderes que hacen falta. Tenemos que ayudar a que vuelve a encontrar el camino que nos hizo feliz a todos.

Tal como dice, usted estuvo en las buenas y malas de la Selección, ¿qué cambió en ese equipo que no pudo llegar a los Mundiales de Alemania y Sudáfrica al que le dio vuelta al 3-0 en contra frente a Chile?

Lo que más valoro en ese cuerpo técnico es que hizo muchas cosas que sencillamente necesitaban de sentido común. En Colombia hay muchas cosas que hacen complicado trabajar, es cierto que cuando viene un entrenador extranjero, él impone algunas cosas que necesita y quizás los técnicos colombianos no tenían la fuerza para hacerlo. Hubo muchas cosas positivas, el hecho de que Pékerman hubiera aislado a la Selección de muchos factores de distracción que manejamos en nuestro país, que hubiera trabajado con gente que reforzara nuestra mentalidad a la hora de ser más competitivos, que buscara siempre lo mejor para los jugadores. Al final, todas esas son cosas que marcan diferencia. Después también creo que contaron con un grupo de jugadores que venía compitiendo de buena manera y al final todos estos detalles hicieron que Colombia pudiera tener un gran equipo.

¿Qué ha cambiado de esa selección que logró hacer historia en el Mundial a está que parece que lucha cada partido de la Eliminatoria y que a veces le cuesta?

Desde la distancia puedo decir que ha habido cambios porque se han ido gente importante de la Selección, quizás Pékerman no contaba con que el cambio iba ser tan grande. No tenemos a nuestros dos laterales que han sido los que han jugado las últimas dos eliminatorias en buen nivel. Tenemos buenos jugadores a nivel local pero que entraron a debutar en una Eliminatoria y eso no es lo mismo. Jugar en la Selección requiere experiencia porque te enfrentas a los mejores de cada país. El hecho que no esté Abel Aguilar, que Cuadrado no tenga regularidad en su equipo y que nuestros delanteros no estén finos en este momento, son demasiadas cosas que le han llegado a Pékerman, ahora debemos ser inteligentes porque el cambio ha afectado lo bueno que hizo la Selección.