Liderazgo y respeto: seis capos inolvidables de la Selección

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Liderazgo y respeto: seis capos inolvidables de la Selección

Liderazgo y respeto: seis capos inolvidables de la Selección

EFE

De Valderrama a Yepes. Estos son los apellidos ilustres que dejaron huella en la Selección Colombia por su carácter fuera y dentro de la cancha.

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Luego de las declaraciones de José Néstor Pékerman, quien afirmó que extraña en su nomina a jugadores que le aportaron liderazgo rumbo a Brasil 2014, AS Colombia hace un repaso de esos futbolistas que se ganaron naturalmente su puesto como ejemplares. 

Se requiere paciencia y tiempo

Enciclopedias y diccionarios definen al líder como la persona que actúa como guía de un grupo. Para que su liderazgo sea efectivo, el resto de los integrantes debe reconocer sus capacidades

El líder tiene la facultad de influir en otros sujetos. Su conducta o sus palabras logran incentivar a los miembros de un grupo para que trabajen en conjunto por un objetivo común. Este significado tuvo eco en las diferentes generaciones de la Selección Colombia, líderes históricos que fueron escuchados y se ganaron un lugar como voceros en la cancha.

Carlos ‘Pibe’ Valderrama

El jugador samario fue el caudillo en una de las mejores generaciones de futbolistas colombianos y el hombre de confianza de la dupla técnica de Francisco Maturana y Hernán Darío Gómez en los años 90.

Valderrama jugó con Colombia 114 partidos y se caracterizó por su exquisito fútbol, pases precisos y dominio de balón, pero más allá de su técnica, su personalidad fue punto de referencia para no callar y corregir lo que estaba mal. Con solo tenerlo en la cancha era sinónimo de ir ganando un partido en lo anímico, palabras claras y consistentes eran su sello que fueron interpretadas por sus compañeros, quienes veían al ‘mono’ como ejemplo. Si ‘El Pibe’ no jugaba, la Selección no tenía norte.

“James Rodríguez debe de ser el líder natural de Colombia", dijo Valderrama cuando El Heraldo de Barranquilla lo interrogó por el rol de la nueva voz de autoridad en la Selección.

Freddy Rincón

El oriundo de Buenaventura nació el 14 de agosto de 1966, jugó 85 partidos portando la camiseta de la Selección; sin duda un hombre hecho para representar a nuestro país.

Su espigada estatura representaba autoridad y poderío en la volante de la Selección Colombia, que junto a Leonel Álvarez y Bernardo Redín, hicieron una seria dupla en los año s 90’s. Rincón marcó 11 goles, ganó 17 partidos, empató 10, perdió en nueve ocasiones y fue capitán en el año 2000.

“No hay líderes en esta Selección Colombia y eso preocupa porque todo grupo debe tener un líder, y quizás es lo que le falta a esta selección. El líder tiene que ser una persona que integre, que sepa llamar la atención del grupo y asumir actitudes que se requieran determinantes en algún momento”, dijo a AS Colombia el ex Real Madrid

De igual forma, Freddy Rincón destacó a sus compañeros de aquel onceno del 94 como un grupo compacto de lideres que cumplían sus roles, “se identificaban por la postura, las actitudes, en ese grupo habían varios y eso le hacía más fácil la labor a los líderes porque se repartían la toma de decisiones”.

Leonel Álvarez

Orden, personalidad y seriedad fueron las cualidades del volante jugando por y para la Selección. Fueron 109 partidos que el antioqueño defendió los colores patrios en diferentes canchas del mundo. Su liderazgo le dio en el año 2011 la distinción de ser uno de los ex jugadores en dirigir una Selección Colombia después de ser campeón con Independiente Medellín, no obstante solo pudo dirigir cuatro partidos de Eliminatorias a Brasil 2014 porque los resultados positivos no lo acompañaron. Líder en el campo, pero divide opiniones como técnico.

Mario Alberto Yepes

Motivador y experiencia; dos sencillas pero efectivas claves del éxito en el proceso mundialista que dirigió José Pékerman rumbo a Brasil 2014. El técnico argentino necesitaba de un hombre con las cualidades para imprimir el positivismo suficiente a un grupo que iba a un certamen Mundial por primera vez. Mario Yepes fue la respuesta.

Estando jugando en el Calcio para el Milan, Yepes fue llamado para ser ese ‘Mariscal’ en la defensa que tenía toda la visión para percibir lo que sucedía en el campo durante un partido. Su veteranía se vio reflejada en sus palabras cuando se expresaba, especialmente en las victorias.

“Estamos asimilando la victoria. Somos maduros y sabemos lo que estamos haciendo. Ahora estoy disfrutando todo esto y pensaremos en Brasil, con el que jugaremos seguramente otra final”, manifestó en su momento a los medios Yepes cuando la Selección ganó sus dos primeros partidos en la Copa del Mundo de Brasil.

Mario Yepes debutó en la Copa América 2001, jugó cuatro eliminatorias y se despidió de la Selección en el 2014. Estuvo en el campo 5007 minutos en 58 partidos, marcó cuatro goles, jugó 99 partidos y fue capitán los años 2006-2014.

Faryd Mondragón

El portero caleño siempre se ganó la confianza de los técnicos que lo dirigieron por su seriedad y comprometido trabajo. Siempre dispuesto a ayudar y a motivar desde su posición a sus compañeros, Faryd fue ejemplo a seguir y su voz de mando también fue escuchada desde el banco, lugar en el que al arquero se le vio por momentos con proyección a técnico.

Su severidad se vio contrastada por su llanto inolvidable en el Mundial de Francia 98 al quedar eliminado en la fase de grupos por Inglaterra y por su alegría de disfrutar 10 minutos de gloria en la Copa del Mundo de Brasil 2014 cuando entró al campo en el partido entre Colombia y Japón convirtiéndose en el jugador más veterano (43 años) en jugar un mundial, gesta oficializada por el libro Guinness.

El jugador vallecaucano jugó 1533 minutos en 19 partidos defendiendo el arco nacional.

Iván Ramiro Córdoba

Sin duda la influencia del defensa lo convirtió en un líder transicional para el grupo de la Selección Colombia, especialmente en los primeros años del siglo XXl. Iván Ramiro portó la cintilla de capitán en el año 2000-2007.

A sus 20 años, el defensa antioqueño hizo parte de la Selección que disputó la Copa América de 1997, un comienzo inimaginable para portar el ‘2’, que con orgullo portó en su espalda Andrés Escobar, gran responsabilidad de sustituir a un icono que se convirtió en leyenda del fútbol colombiano.

El liderazgo de Córdoba con el combinado nacional fue una mezcla de nobleza y saber escuchar. Estar atento a cualquier detalle e interactuar con sus compañeros en la cancha lo catapultaron a ganarse el respeto.

“Ser líder es estar atento a cada detalle, no solamente en tu posición o en tu reparto sino en el de los demás… en el mediocampo, en los delanteros, en el del mismo arquero. Comunicar, hablar, que no quede nada al azar. Hay que tratar de anticipar la suerte porque entre menos dejes al azar más posibilidades vas a tener de ganar”.

Iván Ramiro estuvo con la Selección en 77 partidos y marcó cinco goles. 

 

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