EUROPA

Falcao: "Los momentos de mayor alegría fueron en Porto y Atleti"

El delantero revive en la revista Líbero parte de su historia como jugador. Se define como un luchador y siente a Colombia como una pasión.

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Radamel Falcao García en entrevista con la revista Líbero se refirió a su vida como jugador, los momentos más felices con la pelota y lo que será su futuro.
Radamel Falcao García Getty Images

Radamel Falcao García en 22 años de carrera suma más de 300 goles, es el máximo goleador de la Selección Colombia con 35 anotaciones y está cerca de regresar a una liga top de Europa si se confirma su fichaje por el Rayo Vallecano. La experiencia y profesionalismo del Tigre se refleja en cada declaración que le entregó a la revista cultural española Líbero donde definió lo que lo hace distinto a los demás. "Mi perseverancia, mi fe, creer que las cosas van a salir. Ese es mi punto fuerte". Atlético y Porto, le han dado los momentos más felices.

El Tigre a sus 35 años sigue siendo auténtico dentro y fuera de la cancha, así contó como el Mundial de Estados Unidos 1994 lo ayudó a entender la importancia de un evento de esa magnitud y lo difícil que fue para Colombia vivir una época marcada por la violencia. "El Mundial del 94 nos marcó muchísimo a los colombianos, fue el primero que pude ver pero sobre todo entender la magnitud que tiene un Mundial. A todos nos acabó afectando la muerte de Escobar… todo eso marcó un antes y un después". 

Influencia del fútbol en la vida de Falcao

Su debut como profesional fue el 28 de agosto de 1999 jugando para Lanceros con 13 años y 213 días. Falcao desde su nombre representa al fútbol como lo quiso su padre Radamel que se lo puso en homenaje al histórico brasileño de los años 80 y también fue jugador profesional en el país y Venezuela. Para el Tigre, el futbolista no siempre evade la realidad que lo rodea y entender que no todos tienen las mismas oportunidades lo lleva a valorar más las cosas.

"Puede ser, no especificaría tanto en futbolistas sino en cualquier persona que tiene un nivel adquisitivo más alto al común y no toman tanta conciencia de la realidad de la mayoría. Parece que los futbolistas son la cara más visible en este asunto, pero son muchos los que viven en su burbuja. Depende de cada persona, de la manera que tome los halagos, de vivir esta vida. La del futbolista es vertiginosa y a menudo le impide sentarse a pensar. Pero hay jugadores que tienen familiares, amigos que no la están pasando muy bien, que no atraviesan una situación tan cómoda como la mía, y eso me ayuda a valorar lo que tengo y sobre todo, a ser agradecido por ello".  

Crecer distinto a los demás para ser profesional

"Estuve siempre de un lugar a otro, desde muy pequeño fui el extranjero en todos lados, el nuevo en los colegios… Todo aquello fue una etapa de preparación para lo que después me iba a venir. Lo vivía a través de mi padre y eso era lo que yo también deseaba para mi vida. Tuve una preparación para vivir en Argentina, España… Y tener una adaptación más rápida".

Además, añadió que tenía claro que quería ser profesional, donde la perseverancia primó para lograrlo. "Yo estaba convencido de que quería ser profesional, pero nunca tienes la certeza de que lo vas a lograr, vi a muchos con mucho talento más que yo que se quedaron en el camino. En esto se sobrepone el trabajo, la perseverancia por encima del talento. Tenía muy claro lo que quería, quizás otros no lo tenían tan claro y se desviaban del objetivo".

Lesión para fortalecerse

En 2006 sufrió una dura lesión de ligamentos en la rodilla derecha siendo jugador de River Plate, para el delantero es la más difícil que ha tenido, superando la que lo sacó del Mundial de 2014 que había sido en la izquierda, un golpe que lo puso a dudar de su fe, pero siempre encontró en Dios la respuesta.  "En la vida no te va a ir siempre bien, y es ahí cuando a veces he cuestionado mi fe. Me preguntaba una y otra vez por qué me tocaba pasar por eso. Pero aprendí que situaciones así se dan para corregir o mejorar algo en mi vida. Es una tarea personal descubrir cuál. Al final siempre obtengo la respuesta". 

"(La lesión de 2006) Esa fue muy compleja, la más difícil que he tenido. Por suerte ya estaban mis padres viviendo conmigo en Argentina y fue más fácil, pero siempre estaba la incertidumbre de cómo iba a quedar. Era joven y lo tomaba con optimismo, siempre con ganas de salir adelante. Trabajé mucho, me costó volver, acomodarme… Fue muy complicado, no sólo por el tiempo que estuve fuera sino porque luego me resultó complicado volver a sentirme cómodo jugando al fútbol. No me sentía en armonía conmigo mismo, como si algo en mi cuerpo hubiese cambiado. Tuvo que pasar un año y medio casi dos para sentirme perfecto".

Porto y el Atlético, donde ha sido más feliz

Suma 11 títulos en Europa, 10 de ellos los consiguió entre el Porto y el Atlético de Madrid, lugares especiales para el colombiano por lo que obtuvo y las marcas que dejó. "He disfrutado en todos los lugares. En cada etapa de mi vida lo he sido, más allá de que me haya sentido realizado o no en mi profesión. Tal vez los momentos de mi carrera de mayor alegría fueron en Europa, tanto en Oporto como en el Atlético de Madrid. Me hizo sentir muy orgulloso por todo lo que allí logré".

En el Colchonero jugó 91 partidos y marcó 70 goles, pese a eso. "Sabía que era muy difícil quedarse por el proyecto deportivo y el momento económico que atravesaban. Siempre se hablaba de que tenían que venderme a final de temporada así que enseguida me di cuenta. A los cuatro meses ya sabía que no estaría allí por mucho tiempo".

Lo peor del fútbol y cómo se ve en el futuro

Defender al jugador, la consigna del colombiano que entiende que el fútbol es como la bolsa de valores. "Precisamente lo que a la gente le hacen creer, la idea del mundo del fútbol que se transmite. Lo más sano de todo esto son los futbolistas, lo tengo muy claro. Siempre venden que somos lo más peligroso, pero en realidad lo son las personas que manejan el fútbol. El fútbol es como la bolsa de valores. Se encargan de mentirles sobre lo que sucede en el mercado. La realidad es otra".

Radamel tiene claro que el futbolista no es dueño de su destino. "A veces me da risa cuando la gente me pregunta que por qué no fui para acá o por qué no que quedé allá, como si el futbolista pudiera decidir dónde trabajar. Y yo les diría a algunos periodistas, ¿por qué no trabajas en la CNN o en ESPN? Es lo mismo que en el fútbol. Muy pocas veces tiene las opciones de ir a un lado u otro. He vivido situaciones en las que no he podido vivir lo que he querido, muchísimas veces. Quiero ir a un sitio y al final tengo que ir para otro".

En 25 años, el máximo goleador de la Selección se ve como "tal vez un hombre de negocios, un empresario pero no del fútbol, puede que en Colombia". El Tigre representa la lucha que nunca debe faltar para dejar de cumplir sueños.