MEDELLÍN

Bobadilla y el encierro: "No es fácil en lo psicológico"

El técnico confesó que extraña la adrenalina del fútbol y que le cuesta estar encerrado, pero sus hijos han sido un bálsamo en medio de la cuarentena.

Aldo Bobadilla, director técnico del DIM
JUAN MABROMATA AFP

Lleva con tranquilidad el periodo de aislamiento y estar lejos de la competencia, pero Aldo Bobadilla acepta que han sido días extraños en los que se ha apoyado en la compañía de sus hijos y en esa calma que dan los años para mantenerse equilibrado ante las sensaciones que le producen el encierro.

"Hay que tener prudencia en todo lo que estamos viviendo", dijo un Bobadilla profundamente reflexivo, quien señaló sobre la pandemia del COVID-19 que "ojalá tomemos conciencia y no crecer en esta curva de la que hablan los entendidos de la materia; la idea es que termine esto".

El estratega incluso hace votos para que encuentre la vacuna y "siga el curso normal de todas las personas en el mundo”, pues consideró que este tema del virus y la cuarenta “no es fácil en la parte psicológica… uno escucha mucho de denuncias de agresión familiar, cosas que no son normales".

Sobre lo que han sido estos días para él, comentó que "quizás la edad nos lleva mucho a la madurez, da la tranquilidad y la paciencia".

No obstante, el exportero hizo algunas confesiones sobre su personalidad: "Yo soy un tipo que no me gusta estar encerrado. No me gusta. Nunca he vivido en departamento. He jugado siete años fuera de mi país, y nunca he vivido en departamento. El paraguayo siempre busca un pequeño patio donde sentarse a tomar su tereré… acá no lo tengo".

Agregó que "no es fácil para mí porque no estoy acostumbrado", al referirse a que desde que se convirtió en el técnico del DIM está viviendo en un apartamento, algo "complicado e incómodo", pese a que maneja la situación y se siente bien junto a su familia.

Y como prefirió ver el vaso medio lleno, el paraguayo subrayó que está disfrutando a sus hijos, pues "tuve la suerte que ellos hayan venido una semana antes de que se cerraran los aeropuertos. Tengo acá a los dos mayores que hace tres meses que no les veía. Crezco mucho con ellos porque ya son adultos los dos mayores; en cierta manera me estoy nutriendo y fortaleciendo con la presencia de mis hijos".

Extraña la adrenalina

Otro aspecto que suaviza los días del entrenador es saber que el plantel de jugadores se encuentra bien y que ha asumido de muy buena forma este periodo atípico y los entrenamientos en casa.

"Veo a mis chicos muy tranquilos. Cada vez que nos juntamos en las clases virtuales se les ve animados a todos. Incluso se ve a los niños molestando a su papá mientras trabaja, eso hace que sea un buen ambiente. Nunca he escuchado algún regaño de la mujer, por lo visto andan bien y no hay dificultad", contó el DT.

Del estado anímico añadió que cree que “toda la familia de Independiente Medellín está muy bien. Ojalá salgamos todos de esto para poder disfrutar la vida que teníamos, que por ahí no valorábamos”.

Por último, en la conferencia virtual que entregó, Bobadilla reconoció que en medio de la paciencia que extrañamente está manejando en este momento sí siente ese deseo de volver a sentirse en acción desde la línea o en las prácticas.

“Yo mismo me sorprendo porque estoy tranquilo esperando que esto pase para poder disfrutar de vuelta de nuestra vida, que era estar con mucha tensión con un partido, cuando los resultados no se dan o cuando un entrenamiento no sale bien. Tener esa adrenalina que por ahí extrañamos todos los que formamos parte de este equipo. Imagino que ustedes (periodistas) también deben extrañar ir a la sede o al Atanasio”, enunció el DT.