presentado por
Competición
  • Liga Colombiana II
  • LaLiga Santander
  • Premier League
  • Bundesliga
  • Liga Portuguesa
  • Ligue 1
  • Serie A

PACHUCA

Miguel Calero y el emotivo homenaje que recibió en Pachuca

El arquero que falleció en 2012 fue reconocido por Pachuca después de haber conseguido 10 títulos en 435 partidos que jugó con el equipo mexicano.

Sandra Sierra de Calero, esposa del fallecido arquero, fue la protagonista durante la ceremonia en la que Pachuca hizo oficial el ingreso de Miguel Calero al Salón de la Fama, después de haber jugado en el club desde el 2000 hasta 2012. Calero ya tenía una estatua y el equipo había decidido retirar el número uno en su honor. Ahora recibió un reconocimiento que su esposa aseguró, "anhelaba ser parte del Salón de la Fama".

El 4 de diciembre de 2012 quedó marcado en la historia de Pachuca y el fútbol colombiano, después de conocerse que Miguel Calero había fallecido por una muerte cerebral. El pasado mes de abril entró al Salón de la Fama y siete años después, el club que lo convirtió en ídolo en México le realizó otro homenaje en el que su esposa conmovió a los asistentes al auditorio Gota de Plata, con unas palabras de agradecimiento en las que contó como vivía el arquero fuera de su profesión.  

"Es un orgullo y honor estar frente a ustedes ya que mi 'flaco', como yo lo llamaba, anhelaba ser parte del salón de la fama desde el momento que se retiró. Miguel hoy nos acompaña desde allá arriba y estoy segura de que está muy feliz de vernos a todos aquí reunidos, me parece estar viéndolo con su hermosa sonrisa y esa alegría que lo caracterizaba", así arrancó Sandra sus palabras.

Calero: el padre, esposo y amigo

Fueron seis minutos en los que la esposa, compañera y amiga de Calero contó detalles del ser humano con el que compartió por 28 años su vida. "Hoy como su esposa y compañera de vida, durante 6 años de novia y 22 de casada, los mejores 28 años de mi vida. Les quiero hablar de Miguel, el ser humano detrás de la portería. El hombre al que le costaba mucho asumir sus derrotas, cuando perdía un partido llegaba a casa y no quería salir, le daba mucha pena con su hinchada. No se permitía perder y tampoco equivocarse, no tanto por él, sino por su gente.

Como padre siempre estuvo presente, muy amoroso y preocupado por el ejemplo y legado que le dejaría a sus hijos. En la casa les inculcó valores que no eran negociables como el amor, sentido del humor y sobretodo la alegría y la responsabilidad por lo que hacía. En mis 22 años de casada con Miguel acompañándolo en su trabajo, apoyándolo, animándolo y cuidándolo, les puedo decir que amaba intensamente lo que hacía y le aterraba la idea de no volver a jugar".

Su última lucha dejó dos títulos

"Recuerdo el primer evento en el que su salud se vio afectada, estábamos en Minnesota con don Jesús -presidente de Pachuca- y ya lo iban a entrar a cirugía. Abrazó a don Jesús y le dijo, 'Presi, me aterra la idea de no volver a jugar' y él le respondió, 'Miguelito, vamos a salir de esta, vamos a levantar muchas copas más y nos vamos a ir al Mundial de Clubes', así fue, levantaron dos copas más. Por eso y mil cosas más, lo admiro y me siento privilegiada de haber tenido la fortuna de haber compartido su vida, ser su esposa, complice, amiga y por siempre su eterna admiradora", continuó Sandra durante su intervención.

Familia agradecida con Pachuca y Reinaldo Rueda

Las palabras de la esposa de Miguel terminaron con los agradecimientos a quienes lo respaldaron y llevaron a ser una leyenda, entre ellos el técnico Reinaldo Rueda que fue clave en su formación como profesional.

"Solo me queda agradecer a todas las personas que fueron parte de su historia, a su padre y madre que fueron los principales promotores de que Miguel cumpliera su sueño, a sus hermanos que siempre lo apoyaron, a sus técnicos por sus enseñanzas y ser parte de sus triunfos, al profe Reinaldo Rueda por ser la persona que creyó en él y lo apoyo desde sus inicios, a los profes, Javier Aguirre, Alfredo Tena, Víctor Manuel Vucetich, por los lazos generados en su carrera; a sus compañeros y amigos del fútbol con los que compartió tantos triunfos y alegrías como fracasos y desilusiones, pero con los que siempre encontró refugio y solidaridad".

Tuzo para la eternidad

Sandra cerró el homenaje con una frase que inmortalizó el arquero y que se cerró con aplausos y lagrimas dentro del auditorio. "Solo me queda despedirme con su eterna frase. 'Si volviera a nacer, me llamaría Miguel Calero, sería portero y defendería a huevo los colores del Pachuca'".