JUEGOS PANAMERICANOS

Anthony Zambrano y un oro de esperanza en el atletismo

El atleta guajiro habló de la prueba en la que se colgó el oro panamericano, de lo que sucedió en la Liga de Diamante y su forma de correr.

Anthony Zambrano, medallista de oro en los Juegos Panamericanos

Anthony Zambrano ganó por primera vez un oro en los 400 metros masculino en unos Juegos Panamericanos. El atleta nació en la guajira, pero se crió en Barranquilla en donde hizo toda su carrera y en donde fue descubierto cuando todavía estaba en el colegio.

“En la 8 con 35 por la estación en Barranquilla estaba mi colegio. Siempre fui inquieto porque corría por aquí y por allá, entonces me dijeron que fuera a los Juegos Supérate y vi el ajedrez, el fútbol y no, me decidí por el atletismo. En la competencia corrí descalzo y le gané a chamacos que llevaban tres o cuatro años compitiendo y el profesor dijo que tenía talento. Luego me cogió el señor Valentín Gamboa quien me terminó de formar y después Nelson Gutiérrez, cubano nacionalizado ecuatoriano. Ahora represento a Colombia para dejarla en lo más alto”.

El pasado 12 de julio tuvo la oportunidad de estar por primera vez en la Liga de Diamante pero no fue una buena experiencia, el colombiano decidió renunciar a los 400 metros por una mala señalización de una salida nula en la que varios corredores, incluido él, terminaron confundidos.

A pesar de no tener un debut normal, el atleta no se arrepiente de lo que vivió, “no me sentí triste ni acongojado, me sentí feliz porque fui a la Liga de Diamante, cada día voy cumpliendo sueños personales y lo que no hice en la Liga lo hice acá en los Panamericanos”.

Es cierto, su medalla de oro no estaba en los planes y con ella le da una esperanza al atletismo colombiano, no solo en el Mundial de Doha, sino también en los Juegos Olímpicos a los que ya clasificó, “hace muchos años Colombia no tenía una medalla de oro en velocidad, pero acá estoy yo otra vez para darle muchos triunfos a Colombia”.

La dedicatoria de su triunfo no fue para nadie más sino su mamá, Zambrano es hijo único y siempre demuestra el cariño que le tiene, “el que no sueña nunca tiene nada en su vida y yo soy un chamaco que tiene muchos sueños y ahora tuve un buen resultado para mi madre que cumple años el lunes y me imagino que debe estar muy feliz porque hice algo que hace mucho tiempo no se hacía. Llevo una racha de 13 victorias y este es mi año”.

Un año que espera rematar con un gran Mundial, pero va con calma, “para lo primero que me tengo que preparar es para estar en la final y luego disputar la medalla. Soy un rival fuerte, hay unos corredores que se confían de mí, pero yo sacó las fuerzas del amor a mi mamá”.

En Lima 2019, la prueba fue más que emocionante. El colombiano ganó gracias a una remontada sobre el jamaiquino Denvo Gaye, “un corredor de 400 metros nunca tiene que mostrar su debilidad. En la semifinal hay que esconder muchas cosas, así me lo ha enseñado mi profesor. Sorprendí al jamaiquino porque calenté motores al final y pude ganar”, dijo.

Y concluyó, “me siento afortunado. Jamaica y Estados Unidos llevan la bandera siempre arriba en atletismo, pero esta vez le tocó a Colombia”.