Goles no son amores

Feo gesto. El carisma no se obtiene, necesariamente, a base de goles. A veces incluso indigesta. Nadie dudará nunca de que Cristiano pertenece al olimpo de los más grandes de la historia. Cada uno que lo ponga en el lugar que considere. 450 tantos son una barbaridad, el cartel de depredador será suyo por décadas. Nada que objetar. Sin embargo, debe saber de sobra a estas alturas de la película que su actitud en la Gala UEFA es un feo que contribuye a alejarlo del calor de la grada. Desde luego la blanca, pero también de la bianconera, aquella que se puso en pie para aplaudirle el golazo de chilena en Turín. Hay una cosa aún peor, dar la espalda a los compañeros que le elevaron a hombros, si alguien le facilitó la vida fue Modric. Su ausencia le resta altura. El título al croata es fruto de la votación de compañeros, técnicos y periodistas, no es un bingo en la Feria de La Paloma. Supongo que hubiera preferido ser Phelps o Bolt, reyes que obtenían su éxito gracias al talento en un deporte individual, ha tenido la fortuna de ser uno de los mejores en lo suyo, un deporte colectivo. No le parece suficiente. Me parece un rotundo mito en el verde, no tanto para el pueblo. Se dice que fuera del Madrid hace mucho frío. Veremos.

Amigos de toda la vida. Se da la circunstancia de que esta Liga solo tiene entrenadores españoles o argentinos. Cada fin de semana, abrazos de verdaderos amigos. Pocos más sentidos que el que hoy se darán Mohamed y Simeone. "Amigos de vida" así resume el Cholo la relación entre ambos, coincidieron en inferiores de Vélez. Las anécdotas que ambos cuentan dan para casette de un buen viaje. El Turco, apodo que hereda de su padre, será uno de los personajes de nuestra liga. De buena carrera en Argentina como jugador, alcanzó la leyenda en México, por su liderazgo en la cancha, sus goles y por su extravagancia: calzó botas de color, vestía como nadie lo hacía por aquel entonces. Querido por los que bien le conocen. Cree Gustavo López que su compatriota será un míster reconocido en Vigo. Hace años, Mohamed sufrió un accidente con la mayor de las pérdidas que se pudo tener, la de un hijo. La receta, desde entonces: fútbol, familia y amigos.

Pasión por el deporte. Ojalá Alejandro Valverde se ponga líder en La Covatilla, la clase no se pierde. Ojalá Luis Enrique comience bien la Liga de Naciones y acierte, más nos vale después de tres leñazos. Y pronto la Champions y la Europa League, y el Mundobasquet y el Mundial del fútbol femenino, la ACB que se nos queda sin Navarro, y los domingos de carreras y esos duelazos de Márquez y Lorenzo, y Nadal y Muguruza, y Carolina Marín, y tantas cosas más. Por una campaña de salud y éxitos. Gracias a As, un año más. Privilegio. Nos leemos aquí, nos escuchamos en Carrusel.

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