El calor endurece la Vuelta

Afrontábamos con mucha ilusión la etapa de Caminito del Rey, en la que teníamos dos claros objetivos. Por un lado, tener presencia en la fuga, que lo conseguimos gracias a Héctor; y el segundo, intentar luchar la etapa con Edu Prades. La jornada empezó bien, con Héctor en la fuga tal y como estaba previsto. En una etapa de mucho desnivel, aunque sin grandes puertos, el calor hizo mella en el pelotón y fuimos muchos los que lo padecimos.

Una vez que el pelotón echó abajo la fuga, en los últimos kilómetros se voló por unas carreteras estrechas en las que la colocación era muy importante. Era un continuo sube y baja y el calor terminó por seleccionar la carrera y que el gran grupo perdiera muchos componentes antes de la última subida. Creo que la mayoría iba pensando en que se abriera alguien para poder hacer la parte final más cómoda, que es lo que sucedió finalmente. Edu intentó estar con los mejores, pero no tuvo su mejor día y finalmente la victoria se la jugaron entre Valverde y Kwiatkowski, en la que el murciano exhibió su clase.

En lo que a mí respecta, fueo como un segundo debut en la Vuelta, pues en la crono íbamos solos y en esta etapa, sí, compartí la jornada con el pelotón. Creo que para ser una etapa de la primera semana de una vuelta grande, fue una jornada sin mucha tensión, lo que es algo raro, pero creo que la razón es que el recorrido era más duro que en otras primeras semanas, con mención especial al calor, que eliminó a mucha gente para meter manillar y luchar la posición. Ahora toca recuperar, tratar de aclimatarse lo más rápido posible al calor que seguirá haciendo estos próximos días y, por supuesto, seguir dando guerra e intentar ser protagonistas para tratar de sorprender a los favoritos. Todo el Euskadi-Murias sigue con la ilusión intacta y con un hambre voraz por conseguir esa difícil pero ansiada victoria.

0 Comentarios

Normas Mostrar