Mestalla espera tener voz y voto

El pasado viernes el valencianismo se despertaba aún con el subidón que conllevaba haber pasado a semifinales tras prórroga y penaltis. El Valencia estaba a solo dos partidos de jugar una final tras una década sin poner la cubertería en su mesa y tras dos últimos años de barbecho. Las eliminaciones de Atlético y Real Madrid, además, servían para justificar y entender el sufrimiento de los suyos en Mendizorroza. Llegados a la hora del sorteo, la primera bola en salir fue la del Barcelona. El Valencia tenía un 66% de posibilidades de hacer ‘trato’ con Leganés o Sevilla y sin embargo le salió ‘susto’. Desde ese instante su camino hacia el Camp Nou tomó forma de carretera de montaña. Un Real Madrid de lo más mundano le endosaba cuatro goles. Con ellos el Valencia sumaba su quinta derrota en siete jornadas y confirmaba, con un grande y ante su gente, que no está tan fino como aquel equipo que compitió de ‘tú a tú’ al Barcelona el día del gol fantasma de Messi. El último episodio de desdicha fue saber ayer que al Camp Nou viajarían sin Garay, Murillo, Guedes y Kondogbia.

Lo único ‘bueno’ del sorteo era que la vuelta sería en Mestalla y hasta eso fue intoxicado por el propio club con su política de precios. Por suerte Mestalla ya no solo dicta sentencia a presidentes y entrenadores sino que desde el sábado también ‘pone’ precio (justo) a las entradas para los abonados. Anil Murhy y Kim Koh rectificaron (bien) y Mestalla será la caldera de siempre. Pero para que Mestalla ‘juegue’ en esta eliminatoria, los de Marcelino deben salir airosos, o simplemente vivos, del hogar de Messi. Señores, ‘va de bo’.

0 Comentarios

Normas Mostrar