Vuelve Harden, brilla Gordon y pique sano y divertido CP3-KAT

ROCKETS 116 - WOLVES 98

Vuelve Harden, brilla Gordon y pique sano y divertido CP3-KAT

Los Rockets recuperaron la sonrisa en el Toyota Center ante los Timberwolves y ya piensan en el partido del sábado contra los Warriors.

Siete partidos se había perdido James Harden con una lesión en la parte posterior del muslo izquierdo y los Rockets estaban deseando que su gran estrella regresara a las canchas. Lo hizo ayer, ante los sorprendentes Timberwolves de Tom Thibodeau, y los suyos recuperaron la sonrisa.

Sin Green ni Ariza, suspendidos dos partidos por aquella película que se rodó en los pasillos del Staples de la que tenemos demasiada y demasiado poca información al mismo tiempo, pero con Capela, Chris Paul y el propio Harden, un Big Three que todavía no sabe lo que es perder un partido NBA: los tres juntos, 16-0 (vía statmuse).

La Barba, con la mirilla desviada (3/15) y los movimientos algo oxidados, solo pudo sumar 10 puntos, su peor marca de la temporada y la primera vez que no llega a los 20, pero estuvo fino en el pase, sobre todo en las continuaciones de un Clint Capela (20 puntos, cada día mejor) que es otro jugador con Harden sobre la madera.

Eric Gordon (30 puntos; un paso más rápido que todos los demás) anotó ocho puntos más que todo el banquillo de  los Timberwoves (buenos minutos de Nene en los locales y de Tyus Jones en los visitantes) y clavó siete triples en 13 intentos mientras Chris Paul nos dejaba el pique sano de la noche con Karl-Anthony Towns. Quedaron emparejados tras un cambio en los bloqueos y CP3 intentó bailar al pívot. Pero qué difícil es superar a Towns cuando está concentrado al 100% en lo que tiene delante... El de los Wolves no solo aguantó el tipo, sino que tocó un par de veces el balón y forzó un tiro horrible de Paul que ni siquiera tocó aro. No quedaría así la cosa...

El uno contra uno se repitió varias veces más durante el partido y el base de los Rockets no perdonó (acabó con 19+6+9+3). Primero saliendo de la pintura, paso atrás y salto imposible para anotar por encima del pívot y después un triple que se podría describir con el famoso in your face. Towns, que más allá de sus problemas desde la larga distancia (falló sus seis primeros intentos) jugó un gran partido (22+16 y cinco tapones), terminó con esbozando una sonrisa. Chris Paul es mucho Chris Paul...

La clave fue, como en tantos otros partidos de los Rockets, el triple: los locales anotaron nueve más que los visitantes (17-8) y con mucho mejor porcentaje de acierto (43%-33%).

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