Nuevo All Star: las estrellas tendrán que ‘echar a pies’

Será de patio de colegio, en el mejor de los sentidos: por primera vez desde su instauración en 1951 el All Star Game de la NBA no enfrentará a los mejores de la Conferencia Este contra los del Oeste. Seguirá habiendo doce jugadores de cada lado del país pero ahora los dos capitanes (los dos más votados por el público, uno de cada Conferencia) elegirán por turnos su equipo entre los otros 22 seleccionados. Sin restricciones.

Es pimienta contra un formato que amenazaba ruina: más de 185 puntos de media por equipo en los dos últimos años sin más morbo que ver si alguien llegaba a 200. Y debería servir también para evitar que se hable de la brecha de talento entre un Oeste muy rico y un Este cada vez más pobre y con menos estrellas.

El cambio huele a éxito. Se explotará el morbo de quién elige a quién y cuándo lo hace. ¿Cuáles de las 24 principales estrellas de la Liga serán elegidas en último lugar? Si se repitieran las últimas votaciones, LeBron James y Stephen Curry harían los equipos. El primero tendría que lidiar con la posible elección de Kyrie Irving, que dejó sus Cavaliers porque no quería jugar con él. Y entre rumores de una posible fuga a los Lakers el próximo verano, cada decisión que tome se analizará con lupa. Y Curry podría reunir a su compañero Kevin Durant con su gran enemigo, un Russell Westbrook al que Durant abandonó en los Thunder para irse a ser campeón en los Warriors... de Curry. Cada decisión tendrá su aquel en busca de un remiendo que podría estar, quién iba a decirlo, en volver a hacer los equipos echando a pies. Como en el colegio.