Orgullo de una ciudad obrera

Orgullo de una ciudad obrera

Verán, Leganés es una ciudad obrera. Creció al albur de aquellos trabajadores que, hace décadas, dejaron el campo para buscar, al calor de la capital, la esperanza de un futuro mejor. Fue creciendo. Agigantándose. Dejó de ser un pueblo y pasó a ser algo más. Con más población que muchas capitales de provincia, primero llegó el hospital, luego la universidad y, por último, el Metro. Prosperidades que no fueron dádivas. Todo esto se conquistó anclado a ese espíritu currante y colectivo que sigue nutriendo sus calles y plazas. Que alimenta su corazón. Eso es este Leganés de Garitano.

Dice el técnico de Bergara que le mola vivir en el centro para conocer el pálpito de su parroquia. Que no lleva corbata porque habita en un lugar plagado de polígonos industriales y gente normal. Él, sobre el campo, quiere ser un fiel reflejo de la gente a la que representa. Con su equipo ha conseguido lo mismo. Llegó a Primera División con humildad y sacrificio. Ahora, picando piedra, con el espíritu obrero de “saber quiénes somos y dónde estamos”, él y sus muchachos le han cambiado la cara a esta escuadra que sigue teniendo el trabajo como máximo mandamiento. Pero este Lega, como su ciudad, ha evolucionado para incorporar lujos impensables antaño. Como tutear al Atlético de Madrid e incluso rondar la victoria. Da igual el resultado. Por cosas así, este Lega es y será siempre orgullo de su ciudad.

0 Comentarios

Normas Mostrar