Gameiro lo tiene en su mano

Gameiro lo tiene claro. Sabe que no puede desaprovechar esta ocasión que le da el hecho de que el Atlético no pueda reforzar la delantera hasta enero. Llegó del Sevilla con vitola de excelente goleador y la realidad es que los números del curso pasado estuvieron muy lejos de las ilusiones que había levantado en el Calderón. Ahora —y cuando se recupere de su lesión— tiene que enseñarle al Cholo todas sus virtudes para conseguir ser uno de los intocables. Incluso comenzar a asumir que, con la llegada de Diego Costa y la renovación de Torres, su principal papel va a ser el de revulsivo en los segundos tiempos o cuando el encuentro se ponga complicado. Pero está en la mano del futbolista.

El francés tiene experiencia y cuenta con el visto bueno de Griezmann, que siempre le ha visto como un buen socio en la delantera. No obstante, sabe que en este Atlético sólo valen los hechos y los goles y que desde que se marchó Costa, sus recambios han estado lejos de su promedio goleador. Solamente si afina la puntería podrá seguir en el Wanda Metropolitano. Ahora tiene la última palabra y sobre todo debe demostrar en el día a día que todavía puede ser una alternativa a la delantera más que rentable.