DAVIS: SERBIA-ESPAÑA (CUARTOS)

Novak Djokovic busca "energía positiva" frente a España

El serbio sacrifica la preparación en tierra para sumar un punto anímico que le falta en el circuito. Ni rastro de la lesión en el codo.

Belgrado
Novak Djokovic busca "energía positiva" frente a España
DIARIO AS

Novak Djokovic busca una vitamina en los cuartos de final de Copa Davis que no encuentra en el circuito. Siempre intratable en los inicios de temporada, este año arrancó ganando Doha, pero luego cayó en segunda ronda en Australia frente a Istomin (117º), por dos veces con Kyrgios en Acapulco e Indian Wells y se bajó de Miami por una lesión en el codo derecho. Hoy, en la Sala Pionir todo giró en torno a él: saludos, bromas con los niños, una acción de su Fundación, un partidillo con un joven sparring, otro con Dusan Lajovic y ensayo del dobles con el capitán-jugador Nenad Zimonjic, Viktor Troicki y Lajovic. Ni rastro de dolor.

"Personalmente, saco mucha energía positiva de estas semanas", reconoció el número dos del mundo, que llevó a su país a ganar la Davis en 2010 y elevó el tenis a los cielos. Frente a él estarán desde el viernes, en el individual, Pablo Carreño (19º) y Albert Ramos (24º). El dobles será el formado por el asturiano y Marc López (16º por parejas). Después de la renuncia in extremis de Marcel Granollers, Conchita Martínez completó el cuarteto con Jaume Munar (19 años, 245º). Tenía por delante, sin contar a Carreño y Ramos, a 16 jugadores. Otra tremenda espantada.

Serbia, sin embargo, luce equipo de gala para volver a unas semifinales que se resisten desde hace cuatro años y tiene a su líder con ganas de morder. "He compartido algunos momentos increíbles en mi carrera, en mi vida, con la gente que está en el equipo. Relaciones muy cercanas con estos chicos", recordó ante los medios. "Jugar la única competición por países que tenemos en el tenis es muy especial para mí", avisó.

Incluso, Nole va a sacrificar su preparación para la gira de tierra (se entrenó un día en arcilla antes de unirse al equipo el domingo) para conseguir un punto anímico que compense la adaptación. "No pude jugar en Miami, pero a cambio pasé tiempo con mi mujer y mi hijo, lo que me hace muy feliz. No será la preparación ideal para la tierra, pero como no he jugado mucho, me hace falta acumular partidos para coger ritmo, poco importa la superficie", advierte. En individuales, tiene un récord de 30-7. Y en la Davis, contra España, quiere tomarse esa vitamina que le falta.