TOUR DE FLANDES

Épico Gilbert: se corona en Flandes con un ataque a 55 km

El belga venció en el primer Monumento de pavés atacando a más de 50 km de meta en el Kwaremont. Sagan y Van Avermaet se cayeron en su persecución
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Épico Gilbert: se corona en Flandes con un ataque a 55 km
DAVID STOCKMAN AFP

Philippe Gilbert conquistó la 101ª edición del Tour de Flandes con una tremenda exhibición con tintes épicos. Un ataque del ciclista de Valonia en el segundo paso por el Viejo Kwaremont, a más de 50 km de la meta, le dio la oportunidad de completar una tremenda cabalgada en solitario donde nadie pudo echarle el guante y evitar que llegara solo e la meta de Oudenaarde, donde dejó una imagen para la historia: se bajó y entró con la bicicleta levantada sobre su cabeza. Van Avermaet (BMC) y su compañero Terpstra completaron el podio.

Gilbert fue el justo vencedor... y un superviviente de un Tour de Flandes muy accidentado que dejó a muchos favoritos sin opciones. Eso le ocurrió a Tom Boonen, que vio cómo una avería le hacía perder demasiado tiempo como para reincorporarse a la pelea. No obstante, el belga del Quick Step, que aspiraba a un histórico cuarto triunfo, fue el primero en mover la carrera a casi 100 km de meta. Un ataque en Kapelmuur realizaba la primera selección, donde no entraban ni Sagan ni Boonen, los grandes favoritos en la salida de Amberes.

Ese movimiento hizo que la carrera se lanzara aún más. Tanto el eslovaco campeón del mundo como el belga campeón olímpico enlazaron mientras otros favoritos sufrían la dureza de De Ronde. Vanmarcke y Rowe se iban al suelo en una rara caída del primero. Pero para suceso extraño el que le ocurrió a los propios Sagan y Van Avermaet.

Ya con Gilbert por delante tras su hachazo en el Kwaremont, el eslovaco lideraba la persecución con su rival y el belga Naesen a rueda, cuando pareció engancharse con una valla marchándose al suelo. Van Avermaet y Naesen no le podían esquivar y también se caían. Con ellos, también las opciones de caza de un Gilbert al que el suceso le dio algo de aire cuando ya empezaba a pagar los esfuerzos de su gesta.

El belga, de 34 años, llegó en solitario, controlando y teniendo tiempo para dejar la curiosa fotografía del ganador con la bicicleta en sus manos. Convirtiéndose además en el primer ganador de Lieja y Tour de Flandes desde Bartoli en los 90 y sumando a su extenso palmarés su cuarto Monumento.