Matxin: "Cantabria será clave en la próxima edición de la Vuelta"

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Matxin: "Cantabria será clave en la próxima edición de la Vuelta"

Matxin: "Cantabria será clave en la próxima edición de la Vuelta"

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El director bilbaíno, ahora miembro del staff técnico del Quick-Step Floors, opina sobre el recorrido de la ronda española y las etapas a tener en cuenta.

Es indudable que Cantabria será decisiva para definir la próxima Vuelta a España 2017. La región albergará dos etapas en la última semana, y no serán jornadas cualquiera, sino que la montaña será la gran protagonista, como no podía ser de otra manera en un terreno como el nuestro. En la presentación del pasado jueves en Madrid estuvo, recién llegado desde la concentración del equipo Quick Step Floors en Calpe (Valencia), Joxean Fernández ‘Matxín’. El técnico lo tiene muy claro: “Van a ser dos etapas decisivas, con más diferencias de las que la gente piensa”, advierte.

Matxin atribuye el principal hecho diferencial al terreno por el que transitarán las dos etapas, con dureza suficiente para romper la carrera por sí mismas. Pero por si no fuera bastante, también hay que recordar la fase de la Vuelta en la que llegan: “Cantabria va a tener mucho peso en la carrera, más de lo que la gente piensa y con diferencias muy importantes. Los ciclistas vendrán de una contrarreloj de 42 kilómetros y tienen una jornada de 180 con tres puertos. Si hay batalla, el que vaya medianamente mal se deja la carrera”, comenta. La Vuelta entra en Cantabria el miércoles 6 de septiembre en su decimoséptima etapa, en la tercera semana.

La primera de ellas va de Villadiego (Burgos) a Los Machucos, una de las subidas más vendidas por la Vuelta: “Ya conocía el puerto de antes. Sabía que era un sitio bonito, con tramos de cemento donde la bici patina e interesante para entrenar porque tiene dos vertientes, por lo que se puede subir y bajar. No es una subida como Peña Cabarga. Aquí se pueden abrir huecos mucho más amplios”, explica. Y sobre la etapa, avisa de que hay terreno previo antes de la temida subida: “Hay unos 3.000 metros de desnivel, y todo está concentrado en los últimos 80 kilómetros. No hay margen de error desde que se empieza Lunada. Después, se acaba un largo descenso y sin un metro llano se empieza Alisas. Y luego, Machucos”. Por eso mismo avisa de que si se va rápido en Alisas “la carrera puede saltar por los aires”.

Pero la verdadera trampa está al día siguiente: Suances – Santo Toribio de Liébana, incluido por ser el Año Jubilar Lebaniego. Una etapa “sorprendentemente” definida como de media montaña y a la que Matxin ve muchas posibilidades: “En ese mismo trazado vivimos un hito histórico, con Contador ganando una Vuelta a España en 2012 atacando desde lejos en el Collado de Hoz”, evoca el bilbaíno. Entonces se llegaba en la tendida ascensión a Fuente Dé. Esta vez será distinto: “Es un recorrido clásico, final del antiguo Circuito Montañés que terminaba en Potes o Fuente Dé, con puertos muy conocidos por el aficionado cántabro. Una zona sin respiros donde un corredor que vaya justo puede perder cualquier opción”. Pero no sólo eso.

En cuanto al global del recorrido, Matxin lo encuentra “mucho más duro” que en ediciones anteriores. El cazatalentos del Quick Step Floors advierte de que hay pocos días amables para los ciclistas y muchas jornadas trampa: “La etapa de Calar Alto, normalmente se subía Velefique por la vertiente fácil. Esta vez se hace por la dura, dejando 60 kilómetros de encadenado con dos puertos de primera. Sierra Nevada ya no es la típica etapa ‘monopuerto’. Se hace Hazallanas, luego Monachil y después hasta la Hoya de la Mora. En mi opinión, la Vuelta se ha endurecido respecto a años anteriores. Luego Xorret, Angliru… hay poco respiro”, concluye. Y dentro de toda esa dureza, aparece Cantabria con nombre propio. Dos etapas que van a dar que hablar. Más de lo que muchos piensan.

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