Zidane no quiere ser Ancelotti

La experiencia ayuda a no tropezar más de tres veces en la misma piedra. Zidane no quiere sorpresas en la segunda parte de la temporada y ya tiene ‘la estrategia’ para mantener el buen todo físico del equipo y no caer en el abismo como ya ha pasado en otras ocasiones. Lo vivió como jugador en 2004. Queiroz era el entrenador y el equipo se fue al garete en los últimos meses de competición. Estaban en todas las competiciones y lo perdieron todo. Empezaron como motos y acabaron fundidos antes de tiempo. Una mala planificación...

Hace dos temporadas a Ancelotti le pasó algo parecido. El equipo ganó el Mundialito de Clubes en Marruecos y a la vuelta de la Navidad no fueron ni su sombra. El italiano quedó señalado por el bajón estrepitoso del equipo y fue uno de los motivos de su despido. También fue una mala planificación. Ese episodio lo vivió Zidane siendo entrenador del Castilla, pero le sirvió para aprender. Así que este año, tras ganar en Japón, ha dado ocho días de vacaciones y a la vuelta hará una minipretemporada. Quiere tener al equipo listo para la Copa y la Liga en enero y los octavos de final de la Champions en febrero. Sabe que se juega el tipo y no quiere perder la ventaja que ya tiene en la Liga. Pintus llegará dispuesto a dar caña. Zidane no quiere jugarse el puesto por una mala planificación.