Los Premios AS son de oro

Nunca en la historia de los Premios AS habíamos tenido tantas medallas de oro. Ellos, nuestros deportistas, convirtieron nuestros Premios en oro. Ahí estaban los campeones olímpicos que tantas emociones nos desataron durante el verano. Ser campeón olímpico provoca un entusiasmo sin igual, y da lugar a escenas de gran emotividad. ¿Se acuerdan de las lágrimas incontenibles de Carolina Marín? ¿De los saltos de Ruth Beitia? ¿De cómo corrió Mireia Belmonte en búsqueda de su padre? ¿De la alegría exultante de Nadal y Marc López? Nadal, que no pudo acudir por culpa de las inclemencias meteorológicas en Mallorca, sigue siendo el gran capitán de este ejército de formidables deportistas que nos llenan de orgullo. Todos le admiran, todos le respetan. Y se vio en la gala pese a su ausencia.

Ahí, entre ellos, estaba Lydia Valentín, quien se ha pasado la vida compitiendo contra tramposas. El Comité Olímpico Internacional va poniendo las cosas en su sitio, y se ha encontrado con que es la campeona de Londres 2012 y la subcampeona de Pekín 2008. El próximo mes recibirá las dos medallas que le pertenecen, y que tanto ha perseguido Alejandro Blanco, presidente del Comité Olímpico Español. Anoche, en los Premios AS, tuvo el mismo tratamiento que nuestros medallas de oro en Río, quienes asistieron como testigos a su oficiosa proclamación: ¡campeona olímpica! Fue la apoteosis a una Gala vestida también del oro de Hortelano en los Europeos, del único Balón de Oro nacido en España, Luis Suárez, y del oro de la Copa América de Sampaoli. A todos ellos, ¡gracias!