Mariano salió al rescate

El partido se había puesto cuesta arriba para el Madrid. El Depor había aprovechado dos contras para coger ventaja en el marcador y poner contra las cuerdas a los de Zidane cuando Mariano entró en escena. El canterano le aportó una energía extra al equipo. Es un futbolista que da absolutamente todo en cada acción y que contagia esa actitud a sus compañeros. Consiguió el gol del empate a base de fe, atacó ese centro con la zurda de Lucas Vázquez y remató, mitad con la espalda, mitad con el alma, poniéndolo en la escuadra.

Mariano es un ejemplo perfecto de canterano, a sus numerosas virtudes como la potencia, velocidad, el disparo con ambas piernas y su juego aéreo, suma una entrega y una ambición fuera de lo normal. Sabemos que la competencia feroz que tiene le priva de tener las oportunidades que quizá merezca, pero es un delantero como la copa de un pino.