THUNDER 101-PELICANS 92

Westbrook iguala a Jordan: cinco triples-dobles consecutivos

Nadie encadenaba cinco triples dobles (perdió también 10 balones) desde Jordan en 1989. Suma 10 esta temporada y 47 ya en su carrera.

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Del resto de tipos que pasaron por el partido no se puede decir mucho. Bueno, tal vez de Buddy Hield, que volvía a esa Oklahoma City donde fue hasta hace un suspiro héroe universitario y que fue recibido con una estruendosa ovación que le sentó bien: 16 puntos, 4/7 en triples. Nadie más en los Pelicans estuvo demasiado bien, ni siquiera Jrue Holiday (10+5+7 con un 0/5 en triples). Tampoco en los Thunder, que además se quedaron rápido sin Adams por un problema de tobillo, nadie más hizo nada especial: 17 puntos y 10 rebotes Kanter, 13 puntos Roberson (que cumplía 25 años) y 15 puntos, 5 rebotes y 4 asistencias Oladipio, tirando mal como tantos y tantos días (1/8 en triples, 2/7 en tiros libres).

Tampoco se puede decir demasiado de un partido que los Thunder manejaron siempre: 49-41 al descanso, 78-66 entrando en la último cuarto… Sí se puede decir más de la clasificación, en la que los Thunder suman cinco victorias seguidas y son (13-8) quintos del Oeste. Por ahora nota altísima (en resultados al menos) para este primer año sin Kevin Durant. Los Pelicans, por su parte, enlazan dos derrotas y cortan su ascenso: 7-14, a cuatro partidos del octavo del Oeste.

Era el día, sencillamente, de la guerra de superhéroes. Los dos jugadores que, junto a James Harden (28,3 puntos, 7,6 rebotes y 11,8 asistencias por partido) están dejando más bocas abiertas en este arranque de temporada: Russell Westbrook contra Anthony Davis. Se impuso el primero en otro de esos días en los que uno se pregunta hasta dónde tendrá que llegar Davis con tan poco acompañamiento: 37 puntos (con 32 extenuantes tiros: 14/32), 15 rebotes, 2 robos, 4 tapones. En la temporada promedia topes de su carrera en todos menos en tapones, donde está a un par de décimas. 31,5 puntos, 10,9 rebotes, 2,3 asistencias, 2,7 tapones y 1,7 robos de balón. Y durante el partido hizo algunos gestos de dolor que se tradujeron en pruebas que se le están realizando en un pie: los aficionados de Nueva Orleans contienen la respiración.

Pero ganó Westbrook, claro. La tormenta que no cesa, otro triple-doble, esta vez en realidad cuádruple-doble: 28 puntos (10/23 en tiros), 17 rebotes, 12 asistencias… y 10 pérdidas de balón. Otra vez turbina, reserva espiritual y casi ejército-de-un-solo-hombre para su equipo. Y como el base está convirtiendo su temporada en un resumen de sus proezas, aquí va el de hoy. Sencillamente alucinante, desde luego:

-Es su quinto triple-doble seguido (en cinco victorias para los Thunder), algo que no conseguía nadie desde Michael Jordan en la temporada 1988-89.

-Es el cuarto jugador que enlaza cinco triples-dobles consecutivos. Se une a Oscar Robertson, Wilt Chamberlain y el citado Jordan.

-Lleva diez en lo que va de temporada. El resto de la NBA suma 11: cuatro Harden, tres LeBron James y uno Giannis Antetokounmpo, Julius Randle, Chris Paul y Rajon Rondo.

-Nadie había sumado esos diez tan rápido (21 partidos) desde que Oscar Robertson los hizo en solo doce.

-Lleva 47 en su carrera, sexto máximo de la historia. Sigue recortando a Larry Bird (59). Por delante Wilt Chamberlan (78), Jason Kidd (107), Magic Johnson (138) y Robertson (181).

-Y sigue promediando, cómo no, un triple-doble con más de un cuarto de temporada ya jugada: 31 puntos, 10,8 rebotes y 11,3 asistencias.

-Si se echa un ojo también a esas diez pérdidas de balón (todo en él ahora es cuestión de volumen), el suyo de esta pasada noche es el primer triple-doble con al menos 20 puntos y también una decena de balones perdidos desde Charles Barkley en la temporada 1986-87.

Y esta noche visita a los deprimidos Hawks en back to back. Seguramente haya que actualizar toda esta retahíla de cifras, que persiguen como pueden la estela de un superhéroe que, por ahora y aunque parezca en un ritmo imposible de sostener, ha conseguido que los Thunder sean relevantes en el inicio de la era post Durant. Y en Oklahoma City lo celebran. Así que, por ahora, todos contentos.