Benzema se reivindica y arregla lo que Coentrao estropea

El mal fario de Fabio. Marcelo pareció lesionarse y se encendieron las alarmas. Muchos madridistas saben que la aportación del brasileño es incalculable y, en ese momento, habrán pensado en la fiabilidad de Nacho o incluso en Danilo como sustitutos, pero Zidane quiere tener a todos enchufados, también a Coentrao. Al otro portugués le ha mirado un tuerto. Levantó los brazos en el momento más inoportuno. Su penalti pudo costar el partido, cuando más controlado parecía. Benzema, con su gol, reivindicó su lugar en este equipo y, de paso, echó agua al eterno debate de Coentrao.

La ovación soñada por Cristiano. No es el portugués un futbolista bien recibido en casi ningún campo del mundo. Su figura, e incluso su personaje, no deja indiferente a nadie. Esa desafección, que es gasolina para su ambición, según declaró, debió faltarle en casa porque el José Alvalade le regaló una ovación conmovedora cuando su nombre sonó por megafonía. En el club que le vio nacer, que fue su padre según el presidente del Sporting Club, se le adora. Y si había algún indeciso, la Eurocopa, conquistada por Portugal, terminó de convencerle. Cristiano, orgulloso de sus raíces, debió sentirse extraño tan querido en el que nunca será campo contrario.

Nada que ver con el derbi. El Real Madrid ha entrado en esa inercia donde todo se le pone de cara. Esta vez su fútbol no encandiló como el pasado sábado en el Calderón, porque Modric y, sobre todo Isco, tuvieron algo menos de protagonismo con el balón. La suerte suele ser compañera de los campeones. Ante el Atlético, el primer gol vino de un toque en la barrera y en Lisboa, un mal remate de CR se convirtió en una cesión perfecta para Varane. El plan de Jorge Jesús pasaba por cortocircuitar esa zona del campo y Zidane le dio réplica con la libertad de movimientos. Igual te aparecía por la derecha Bale, por la izquierda Lucas o Cristiano bajaba a recibir hasta el centro del campo para que entrasen de segunda línea los centrocampistas.

El regreso de Ramos. No deja de percibirse cierto poso de injusticia cuando Nacho regresa al banquillo. Ha sido el mejor defensa del Madrid en el último mes. El capitán, que se perdió el derbi, volvió. Protagonizó una acción de enorme mérito nada más marcar Varane, al sacar de cabeza un disparo a Bruno César. No faltó su tradicional fallo en una pérdida peligrosísima al borde de su área. Ramos es mucho Ramos y su pase en el gol de la victoria lo hizo bueno Benzema. Cuajó muy buen partido. Su peso específico en ese vestuario es incuestionable.