La gran encrucijada del Cholo en el derbi de la melancolía

Quedan cuatro lunas. Todo derbi tiene una singularidad, pero la certeza de que estamos ante el último choque liguero entre Atlético y Real Madrid en el Vicente Calderón le añade un halo de melancolía. Siempre es difícil empezar a desprenderse del lugar donde habitan recuerdos o sentimientos. Antes de la globalización, la rivalidad auténtica fue siempre la del foro para atléticos y madridistas. Aún cuesta hacerse a la idea de que el telón del Calderón esté empezando a bajar.

La posición de Koke. Es indiscutible que la ubicación de Koke en el centro del campo le dio vistosidad al fútbol del Atlético en muchos partidos del presente campeonato. El paso adelante del Cholo fue aplaudido casi con unanimidad. Sin embargo, las dos derrotas consecutivas en Sevilla y San Sebastián, además de la llegada del líder, van a medir cuánto cree en su apuesta. Es importante comprobar que en los antecedentes ligueros de las últimas tres temporadas, con cuatro victorias colchoneras y dos empates, siempre alineó a dos mediocentros más dotados para la recuperación (Mario-Gabi, Gabi-Tiago o Tiago-Augusto). La charla del técnico con su capitán Gabi le añade pimienta a la que se atisba controvertida decisión.

El camino inverso de Zidane. Parece que el Real Madrid ha tomado el sentido contrario. Por menor que haya parecido su fútbol en los últimos partidos, sus resultados le han avalado. No sería justo ponderar esto sin mentar las importantes ausencias, especialmente la claridad de Modric. Ahora faltará Kroos. Lo normal es que jueguen los dos croatas con Isco. El Madrid, en cualquier caso, no perderá su perfil pegador con la BBC arriba, pero no será lo mismo un Atlético, confeccionado para el intercambio de golpes o más fajador.

El dilema Ramos. El capitán blanco lleva entrenando desde el lunes con el grupo, con la ambición de ser de la partida el próximo sábado. Parece complicado que no acabe imponiendo sus galones. Pepe también está haciendo esfuerzos para llegar. Dicho esto, el central más fiable en este inicio de temporada ha sido, con mucha diferencia, Nacho. Habrá que ver si Zidane premia la constancia y el buen trabajo del canterano o mantiene su apuesta por Varane, especialmente inseguro en este inicio de campeonato. La famosa meritocracia.