Complicado

Así le resultó el juego a Santa Fe, ante el descendido Fortaleza. En la corta historia de enfrentamientos entre ambos, Santa Fe siempre había ganado. Pero esta vez, Fortaleza plantó cara y olvidó la amargura de perder la categoría, transitoriamente. Con un golazo de Otero, rematando a distancia y al ángulo superior izquierdo de Castellanos, los locales manejaron su pequeña ventaja hasta un poco más de los ochenta minutos.

Menos mal para los cardenales, Osorio Botello, que tenía el arco cerrado, capitalizó un cabezazo forzado de López para ubicar al equipo con 29 puntos y a falta de dos fechas puede estar sin problemas en las finales.

Gustavo Costas resolvió armar un esquema con tres zagueros centrales (Salaberry, López y Tesillo), dos laterales al ataque (Arboleda y Borja) y Salazar y Anchico en primera línea y con instrucciones para armar o rematar Jonathan Gómez, flojo en el primer tiempo y un poco más activo en la complementaria y Plata y Osorio en ataque.

A ratos Santa Fe apeló a una fórmula muy del estilo paraguayo. Levantar centros y mandar a los zagueros centrales a cabecear y uno de ellos, López sacudió el horizontal de Nelson Ramos. Al final, Omar Pérez ingresó por Anchico, buscando algún pelotazo para los de arriba.

En conjunto, jugó mejor Fortaleza, que de paso demostró profesionalismo en sus jugadores, pues ingresaron con la consigna de ganar y no como bien podía suponerse, un equipo entregado. No hubo tal. El 1-1 no cambia su destino. Pero quedaron tranquilos en su conciencia, porque actuaron con seriedad y entrega y le hicieron a Santa Fe sudar la gota gorda.

No creo que los santafereños hayan menospreciado al rival. Fueron sorprendidos y después a trabajar para conseguir el empate. Que sirve, aunque de paso es un llamado para los próximos partidos definitivos. Nadie gana de cuento, camiseta o nombre.

Más complicado de lo esperado.