Si Zidane hubiese levantado la voz este verano...

Llamando al orden. Zizou reprochó veladamente en público y ostensiblemente en privado, por lo que se ha filtrado, su disgusto con sus jugadores por el cuarto empate consecutivo. La falta de intensidad en el inicio de los partidos es uno de los principales y reiterados argumentos. Los entrenadores tienen dos formas de enviar mensajes a su plantilla y la más efectiva, por encima de las charlas, es en forma de alineaciones. Si te falta Casemiro y has decidido rotar a Sergio Ramos, que lo ha jugado todo, Morata y Lucas Vázquez, por su capacidad para apretar además de jugar, se antojan trascendentales. Es la mejor forma de decirle al grupo: hoy vamos a salir a morder. Sorprende la montaña rusa del gallego, tan determinante y tan solidario siempre que jugó, y tan ninguneado los dos últimos encuentros.

La ley de Murphy. No se equivocan demasiado los que piensan que el equipo blanco, por nombres, tiene la mejor plantilla de su historia. Sin embargo, no fueron pocos los que avisaron que en la duplicación de puestos faltaba un sustituto de garantías para Casemiro y otro para Marcelo. A Coentrao siempre le pesó el Bernabéu. El fútbol es tan caprichoso que el hombre que da equilibrio defensivo al equipo y que libera la creatividad de sus dos compañeros en la medular se viene a lesionar a la vez que el genial lateral zurdo. Para colmo, falta la brújula de Modric. Igual si Zidane hubiese levantado metafóricamente la voz este verano tendría otro recuperador, Marcos Llorente sin ir más lejos, y un recambio de nivel para Marcelo. No es casualidad que todos los grandes entrenadores consigan fichajes importantes cada verano.

¿De qué jugaría Zidane en este Madrid? No es exagerado pensar que la plantilla del equipo blanco es la que tiene mayor número de mediapuntas en el planeta fútbol. James, Isco, Asensio, Kroos, Kovacic e incluso Modric lo llevan en su genética futbolística. Hasta a Bale, espectacular su momento de forma, le gustaría jugar allí, como hace con libertad en Gales. Cuestión bien distinta es que Luka haya evolucionado hasta convertirse en el mejor centrocampista del momento o que Kroos se haya sabido adaptar. Zizou, el mejor enganche que uno haya visto, también sería un inadaptado en este 4-3-3, que debería flexibilizarse, a veces, para reforzar el talento indiscutible de alguno de estos virtuosos. Un equipo de mediapuntas que juega sin mediapunta.

Los mediocentros del Barça. Dice Reina que Ter Stegen es otro mediocentro que juega en la portería. La virtud más importante para un portero, más que su juego de pies, sus reflejos o su lectura del juego, es la confianza que inspire a los que le rodean. Más allá de Messi, el jugador más importante en los éxitos del Barça en los últimos años, ha sido Busquets. El jugador más fiable del fútbol español lleva dos partidos por debajo de su nivel, perdiendo balones y sin dominar la escena como acostumbra. Esperemos que recupere toda su jerarquía con la Selección. Aunque no lo parezca, España se juega el Mundial de Rusia esta semana.