FÚTBOL SALA | RUSIA 6 - ESPAÑA 2

Rusia consuma su venganza y España se despide del Mundial

La Selección cayó en los cuartos ante Rusia (6-2), que se desquitó de la final de la Eurocopa. España, muy mermada, tuvo todo en contra.

Rusia consuma su venganza y España se despide del Mundial
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Fue un España contra todo. Y esta vez la Selección que tantas gestas ha brindado al deporte español (no se perdía las semifinales mundialistas desde 1989) terminó viéndose superada. Rusia, a la que en la final de la Eurocopa de febrero había barrido del Arena de Belgrado, consumó su venganza (6-2) en un encuentro donde siempre tuvo la inercia a su favor. Los de Skorovich, que están completando un torneo magnífico, se aprovecharon del mermado equipo de José Venancio López (sin Sergio Lozano, José Ruiz y Aicardo) que pagó sus errores… y la falta de fortuna.

Y ambos factores fueron determinantes en un partido que empezó a mil por hora. Ese ritmo a España no le convenía. De hecho recibió el primer golpe sin verlo venir. Fallo en la salida de balón de Ortiz y Chishkala, casi sin querer, lograba el 1-0. Hubiese sido el momento de lamentarse, de maldecir a la suerte. España no. Mario Rivillos, que ya ante Kazajistán demostró su importancia, tardaba 13 segundos en empatar. Tiro cruzado imposible para Gustavo. Golazo.

La reacción española se confirmó en una falta que Miguelín acertó a colocar entre Fernandao y Gustavo para colocar el 1-2. Rusia no se descompuso. Eder Lima recibió en la posición de pivote para demostrar que ahí es de los mejores jugadores del planeta. Movimiento de espaldas y tiro al segundo palo, donde otra vez estaba Chishkala. Lo dicho, el partido iba a mil por hora. Y ahí Rusia disfrutaba. Eder Lima, antes del descanso, pasaba de asistente a goleador, siendo el autor del 3-2 con un misil que llegó, eso sí, con otro error en la salida de Bebe.

El partido era tremendo y los primeros 20 minutos acabaron en un suspiro. La tensión, que ya había saltado en la primera mitad cuando Álex dudó en parar una jugada de gol con Romulo en el suelo, se recrudeció en este segundo periodo. Y para colmo, la fortuna seguía caprichosa. Primero hizo que un saque de banda del propio Romulo lo desviara Fernandao hacia su portería (4-2). En la celebración, los árbitros le mostraban la segunda amarilla al ruso-brasileño en una rara decisión (pareció que por faltar al reglamento en una sustitución), pero en los dos minutos de superioridad no se acortaron distancias. Poco después, Eder Lima aprovechaba que todos los rebotes le favorecían en el área española para mostrar sus dotes de ‘killer’.

Con 5-2 en el marcador el camino hacia las semifinales era muy empinado. Quedaba tiempo y la opción del portero-jugador, pero España nunca encontró el camino hacia la portería de Gustavo, que se encargaba de poner la puntilla aprovechando el ataque de cinco español. Un tanto que significa el adiós de una Selección que esta vez tuvo demasiados factores en contra, además de un rival magnífico. Y, aunque la tercera estrella tendrá que esperar, sí regresa con motivos suficientes para que el fútbol sala español siga sintiéndose orgulloso.