Messi hizo tres, ahora viene Cristiano

La primera jornada de Champions ratificó la fuerza con que LaLiga pisa en Europa. El Barça le hizo un número casi indecente de goles al Celtic, entre un jolgorio de esteladas que ya veremos cómo acaba. La UEFA aguanta mal los desafíos. Y en Eindhoven, el Atlético ganó por un sobrio 0-1, excelente gol de Saúl, pero el triunfo tiene máxima importancia. En un grupo en el que está el Bayern de Múnich, parece que lo prioritario es asegurar cuando menos el segundo puesto, por si las moscas. Ganar esta salida coloca al Atlético en una posición formidable para conseguirlo. Fue una victoria de mérito.

Así como el Barça jugó cuesta abajo, esta vez con todos sus titulares, entre ellos un gran Messi al frente de la maniobra, el Atlético tuvo que pasar todo un trago. El PSV es un equipo sólido, con una hinchada entusiasta y la venenosa velocidad arriba de Narsingh, que provocó (o se inventó) un penalti bien parado por Oblak. Frente a eso, el Atlético desplegó todo lo mejor que tiene, en talento (hasta salió Gaitán), orden y sacrificio. Saúl, que en Champions luce, señal de que va para grande, marcó un golazo, rematando en el aire al estilo de McManaman en la final contra el Valencia en París.

El Bernabéu recibirá feliz a sus campeones, en un partido que no debería atragantarse. El Sporting es la gran academia de Portugal (fabricó a Futre, Figo y Cristiano), diez campeones de Eurocopa salieron de allí, pero ha perdido piezas importantes este verano. No esperamos aquel Sporting de Figo, que asombró hace unos años aquí. Cristiano saldrá, seguro, con los tres goles de Messi como acicate. Y en Turín, el Sevilla de Sampaoli, uno de los puntos de gran interés del campeonato, pasará una prueba mayúscula. Un buen resultado allí despejaría recelos en la hinchada, que aún no lo ve claro.