Gracias por 21 días inolvidables

El paseo de la victoria de Nairo Quintana por las calles de Madrid fue el perfecto cierre de una Vuelta que dejó una lección para Colombia pero sobre todo, la excusa para celebrar lo que significa este triunfo del ciclismo colombiano.

La lección. Los deportistas nunca quieren perder y cuando lo hacen también son dignos de admiración. Nairo ‘perdió’ en el Tour de Francia y la crítica de aficionados y un sector de la prensa fue implacable, mucho más cuando dijo que no iría a los Olímpicos. Hoy esa decisión y el tercer lugar en el podio en Francia se olvidaron porque es el gran campeón de la Vuelta. Se forma afición no solo cuando se aprende del deporte, también cuando se aprende a valorar al deportista en la derrota. Una lección para el mundo también.

El significado. Nadie había hecho lo que hizo Nairo en el ciclismo nacional. Se vivía de la hazaña de Lucho Herrera en 1987. Hoy el héroe de Quintana también celebra que alguno de sus compatriotas lo haya superado. Desde que Nairo ganó la etapa en Lagos de Covadonga el país se preparó para que el ciclista de Movistar celebrara en Madrid y el boyacense lo hizo.

El himno colombiano sonó fuerte en La Castellana entonado por miles de compatriotas portadores de la bandera nacional que se tomaron España desde que comenzó el camino de Nairo, Esteban, Darwin, Jonathan y Miguel Ángel. El himno fue por los cinco representados por el primer y tercer lugar de un podio histórico. ¡Gracias por 21 días inolvidables!