La CRI fue contundente pero no definitiva

Solo queda una etapa de la Vuelta a España, alta montaña con final de primera categoría. Si todo va bien, Nairo podría terminarla siendo campeón de su segunda vuelta grande y llegaría a Madrid con la camiseta roja. La contrarreloj fue contundente a favor de Chris Froome pero no definitiva para la competencia. El británico no tuvo rival en Contador, Castoviejo y mucho menos en Nairo en la apasionante prueba que terminó como se preveía, con el corredor del Sky dando una lección de fuerza, físico y ritmo, pero el descuento no tendría que impedir que el colombiano pueda cumplir su objetivo.

Si Nairo gana la Vuelta, se puede decir que lo hizo en la etapa 15 que terminó en Formigal, en donde una genialidad suya y un descuido de Froome hicieron que la distancia entre los dos se alargara a 3 minutos y 37 segundos, tiempo que en la CRI fue suficiente para dejar que el del Sky volara sin hacer tanto daño. Minutos y segundos valiosos para llegar al final con la tranquilidad de poder afrontar la etapa pensando solo en seguir al corredor inglés pero sin perder el ímpetu de las etapas anteriores en donde fue uno de los garantes del espectáculo en la Vuelta.

Falta una etapa y el rival es uno de los mejores del mundo, así como su capacidad para improvisar, su impredictibilidad. Por eso Nairo no se puede confiar. Debe terminar con inteligencia la competencia en la que se ha puesto la camiseta de líder por 11 etapas, diez de ellas consecutivas y en la que ha demostrado ser el mejor gracias a su entrega personal y el trabajo de su equipo.

A propósito, con el podio de hoy en el que otra vez lució la camiseta de líder, Nairo igualó a Lucho Herrera quien en la Vuelta a España de 1987, de la que fue campeón, también se puso la roja en el mismo número de fracciones. Mañana Nairo espera superar a quien considera su héroe.