La cantera del Barça se seca por algo

La cantera del Barça ya no da tanto. El club empieza a completar la plantilla con fichajes para respaldar a los titulares, o incluso ficha en los últimos tiempos hombres para el primer once: Rakitic, Neymar, ahora Umtiti... De abajo ya no vienen ni siquiera para ‘hacer plantilla’. En algún momento llegaron a estar ahí juntos Víctor Valdés, Puyol, Piqué, Jordi Alba, Xavi, Busquets, Iniesta, Cesc, Messi, Pedro... Asomaban para cubrir huecos Thiago, Rafinha, Montoya, Cuenca, Tello, Sergi Roberto... Y me olvido de alguno. Ahora de los grandes quedan los que quedan y el relevo se dispersa.

El cénit tiene su foto propia: aquel podio del Balón de Oro con Messi, Iniesta y Xavi, un momento para la historia. Ese éxito quizá contribuyó a que salieran del club Rodolf Borrell (hoy en el City) y Albert Benaiges (en Qatar), con ofertas que el club no igualó. Todo el mundo creyó entonces que aquello se generaba un poco por generación espontánea. Se desestimó una línea de trabajo y perseverancia instalada en el club por aquel hombre mítico, llamado Oriol Tort. Otros se hicieron cargo del asunto, pensando que eso lo podría hacer cualquiera, y ya se ve que no es así, que no está siendo así.

El Segunda B fichó el año pasado seis jugadores en el mercado de invierno para no bajar a Tercera. Este año ha seguido en la misma línea. En total, hay diecisiete jugadores de la plantilla fichados de fuera, sin paso por el juvenil. Y más abajo el Barça también está (como el Madrid, como tantos otros) cada vez más entregado al tráfago de chicos traídos de cualquier parte, en busca de otro Messi. El viejo modelo (el mismo de la época Molowny-Del Bosque en el Madrid) de pacientes hombres de club se va dando por obsoleto, en la idea de que el dinero siempre puede sustituir al talento y al trabajo.