¿Qué sirve?

Puede sonar agresiva la pregunta sobre la experiencia que nos dejó la Selección Juvenil de Colombia. Como quiera interpretarse resultó claro que los jugadores ni eran tan buenos, ni tampoco tan limitados al verlos actuar.

Resultaría fácil derivar todo en la capacidad del técnico Carlos 'Piscis' Restrepo, quien tuvo tiempo y observación suficiente de los jugadores. Nunca pudo, a excepción de un partido, poner a funcionar su esquema. O los jugadores no entendieron o resultaron flojas las explicaciones y la manera de convencerlos de sus capacidades.

Esta precisión es importante, puesto que Argentina, por ejemplo ,se quejó de la falta de cooperación de algunos equipos, los cuales negaron el concurso de jugadores. Caso que no se vivió en nuestro grupo.

Resulta probable que muchos de estos integrantes sigan o triunfen en un futuro inmediato en sus equipos o donde terminen jugando. El único jugador que veo con credenciales suficientes para estar en la Selección Mayor es Teo Gutiérrez. Porque básicamente sabe jugar, entiende el juego y se mueve en zona de gestación y definición.

Si a la larga una de las pretensiones era encontrar jugadores, no digo de peso, pero sí de condiciones para llevarlos eventualmente a la Eliminatoria, perdimos lejos esa propuesta. De los que jugaron solo veo a Teo para estar en el grupo, sin que ello signifique que sea titular. Al menos ganó en ritmo de competencia que llaman y eso sirve.

Se podría creer que la eliminación ante Brasil, con el Neymar fogoso y provocativo, desordenó el plan establecido por el técnico para jugar. Hasta en eso fallamos, porque bien sabemos que los grandes de Suramérica, en cualquier nivel, siempre quieren ganar de camiseta y de cuento.

Mal hicimos en caer en esa 'trampa'. Eso suena a excusa, pero en el fondo es preciso reconocer que nunca tuvimos equipo como tal muy a pesar de contar con valores individuales desaprovechados totalmente.

¿Qué sirve o sirvió? Confirmar que Teo Gutiérrez merece estar en el grupo de mayores. Nada más.